Imagina que el Sol se apaga de repente a media tarde y el mundo animal entra en pánico absoluto. No es una película de ciencia-ficción, es exactamente lo que sucederá en España el próximo 12 de agosto.
Los científicos acaban de lanzar una alerta para reclutar a cientos de personas antes de que sea demasiado tarde. ¿El objetivo? Capturar un fenómeno biológico absurdo que solo ocurre una vez cada cien años y que promete paralizar la naturaleza.
La locura animal que la ciencia no puede controlar
El proyecto Ecoeclipse, liderado por la investigadora Irene Mendoza desde la Universidad de Sevilla junto con el CSIC, necesita desplegar urgentemente 300 grabadoras de sonido por toda la Península Ibérica. Buscan registrar lo que los expertos denominan un experimento natural de contaminación lumínica a la inversa.
Durante los minutos de oscuridad total, el cerebro de las aves y mamíferos colapsará por completo al no entender la desaparición del Sol. Los precedentes registrados en otros países son, sencillamente, perturbadores. (Sí, la reacción de algunas especies roza el caos absoluto).
En eclipses anteriores se descubrió que las abejas sufren estampidas masivas al intentar regresar todas a la vez al panal, colapsando las entradas. Pero lo que más preocupa a los biólogos este 12 de agosto es el denominado falso canto del amanecer.
Especies desorientadas y un micrófono abierto
Al reaparecer la luz de repente, los pájaros interpretan erróneamente que ha comenzado un nuevo día y comienzan a cantar desenfrenadamente en plena tarde. Además, la ciencia no tiene la menor idea de cómo reaccionarán los murciélagos al verse forzados a salir de caza horas antes de su ciclo habitual.
Para capturar este momento histórico, la comunidad científica busca desesperadamente voluntarios que dispongan de grabadoras autónomas tipo AudioMoth o Song Meter Micro. Se instalarán dos días antes del evento astronómico en zonas con un 98% de totalidad del eclipse para registrar la actividad acústica previa, durante y posterior.
Dato clave para colaboradores: Solo se han cubierto 40 de las 300 ubicaciones necesarias en el mapa oficial. Los audios recopilados se convertirán en una base de datos abierta e inédita para la ciencia mundial.
Este tipo de anomalías atmosféricas ya sirvió en 1868 para descubrir el helio y en 1919 para confirmar la Teoría de la Relatividad de Einstein. Ahora, tu propio patio o jardín podría albergar la grabadora que resuelva el gran misterio de la zoología moderna.
Un evento límite que no se repetirá
La urgencia es máxima porque las aves ya habrán superado su época reproductora en agosto, lo cual reducirá sus cantos habituales y hará que cualquier alteración sonora sea una chispa delatora. ¿Estaremos ante el desajuste de conducta animal más grande jamás documentado en nuestro país?
El plazo para inscribirse en el formulario de la Red Española de Investigación en Ecoacústica se agota a medida que se acerca la fecha del oscurecimiento. Tener un pie dentro de este experimento es tan fácil como encender un micrófono y dejar que la naturaleza haga el resto.



