No hace falta cruzar el Atlántico para encontrarse con las grandes estrellas del cine mundial. A veces, los rincones más exclusivos y reservados del planeta están a un paso en coche. Sí, nosotros también nos hemos quedado de piedra al descubrirlo. Existe un refugio en la costa catalana que se ha convertido en el imán definitivo para los rostros más conocidos de Hollywood.
Hablamos de un destino que nació con el sello del lujo en sus genes y que, cien años después, sigue siendo el secreto mejor guardado de la Costa Brava. Un lugar donde los acantilados se funden con el mar y donde es habitual ver pasear leyendas del celuloide sin que nadie las moleste.
El búnker de la discreción: S’Agaró
Este núcleo urbano de poco más de 11.000 habitantes es el auténtico refugio de actores como Robert De Niro o el mismo Sean Connery. No es ninguna casualidad que lo eligieran para desconectar de la presión mediática. Este rincón del litoral fue diseñado desde su origen en 1924 como una ciudad jardín de estilo novecentista, pensada para respetar la naturaleza salvaje del entorno.
Su creador, el industrial gerundense José Ensesa, transformó unos terrenos profundos en la Punta de Pau en la urbanización de veraneo más cotizada del país. El arquitecto Rafael Masó logró lo que parecía imposible: integrar casas espectaculares entre una vegetación frondosa sin romper la fisonomía de las rocas. Por eso, hoy en día es considerado Bien Cultural de Interés Nacional.
La joya de la corona es La Senya Blanca, la primera gran mansión construida en la zona hace ya más de un siglo. Se trata de un testimonio vivo de la arquitectura más selecta del litoral catalán que conserva su esencia original a pesar del paso de los años.

El hotel con más mitología de la costa
¿Dónde se esconden exactamente las estrellas cuando buscan desaparecer del mapa de verdad? El epicentro del lujo se llama Hostal La Gavina, un establecimiento icónico con más de 90 años de historia que ofrece habitaciones imperiales y, sobre todo, una discreción inquebrantable. Imagina las paredes de este hotel si pudieran hablar.
Por sus suites han pasado mitos de la talla de Elizabeth Taylor, Ava Gardner u Orson Welles, quien aprovechó para rodar en la zona en los años 50. Más recientemente, figuras como Jack Nicholson, Lady Gaga o el mismo Xavi Hernández han caído rendidos ante los encantos de este alojamiento que combina la elegancia clásica con las comodidades de la alta sociedad actual.
Alta cocina marinera y calas vírgenes
Pero el paisaje y las sábanas de hilo no lo son todo para conquistar a un ganador del Óscar. La gastronomía es el otro gran pilar que retiene a los visitantes más exigentes. La zona destaca por su espectacular alta cocina marinera, donde los arroces caldosos, los pescados fresquísimos recién extraídos del Mediterráneo y los mariscos de lonja son una religión diaria.
Para bajar el banquete, no hay nada como perderse por sus dos joyas costeras más preciadas. Por un lado, la playa de Sa Conca, un espacio familiar de arena gruesa y aguas tranquilas. Por otro, la idílica Cala Pedrosa, un rincón escondido al que solo se accede tras una caminata inolvidable por el camino de ronda y donde las aguas transparentes te obligan a zambullirte inmediatamente.
Llegar a este paraíso escondido es sumamente sencillo para cualquier escapada de fin de semana. S’Agaró se encuentra a casi 35 minutos en coche desde la ciudad de Girona y a poco más de una hora y media desde Barcelona tomando la AP-7 o la C-32. Un trayecto realmente corto para desconectar del ruido del mundo en el mismo lugar donde los ricos y famosos encuentran su paz privada. ¿Te perderás la oportunidad de pasear por el mismo camino de ronda que recorre Robert De Niro?
