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De siglos de olvido a la escena: la ciudad romana de Badajoz que resucitó y llena su teatro cada verano

¿Creías que ya lo sabías todo de la Roma antigua en la Península? Piénsalo dos veces. Bajo los campos de cereales de Extremadura hay un secreto que ha permanecido oculto durante siglos. Ahora, ha resucitado con una fuerza imparable.

No hablamos de unas pocas ruinas, sino de una ciudad entera que vivió, prosperó y fue olvidada. Un lugar donde el pasado se encuentra con el presente de la manera más inesperada, desafiando la lógica del tiempo y la memoria.

Esta es la historia de Regina Turdulorum, la ciudad romana de Badajoz que pasó siglos sepultada bajo tierras de cultivo. Hoy, su voz resuena de nuevo, y lo hace con una fuerza viral que llena su teatro cada verano.

Imagina un pueblo de pocos habitantes, Casas de Reina, en la provincia de Badajoz. Bajo sus pies, o más bien, a poco más de un kilómetro de su núcleo urbano, se extendió hace más de 2.000 años un asentamiento fascinante. Una ciudad que nació en la llanura, buscando la proximidad a los cultivos, las minas y las vías de comunicación esenciales.

Su origen se remonta al pueblo prerromano de los Túrdulos. Pero fue durante la época flavia, en el siglo I d.C., cuando alcanzó la condición de municipio y vivió su máximo esplendor. Su monumentalidad creció, su espacio público se transformó, y la vida bullía.

Pero ninguna gloria es eterna. A finales del siglo IV, la ciudad fue abandonada. Con la llegada del Islam, la población volvió a la montaña, a la fortaleza que hoy corona el yacimiento. Una fortaleza almohade del siglo XII que un día tuvo quince torres y que, después de la conquista cristiana, fue sede de la Orden de Santiago.

La resurrección de un gigante oculto

Durante generaciones, los vecinos convivieron con unos muros descomunales sin saber qué eran. Conocían el paraje como «Los Paredones«, un nombre que ya nos da una pista. Estas moles de hormigón, revestidas de piedra, eran ni más ni menos que la cavea del teatro.

La curiosidad de eruditos y viajeros antiguos ya se había despertado. Pero no fue hasta el trabajo pionero de Mariano del Amo, y las excavaciones metódicas de José María Álvarez, que el verdadero alcance del lugar comenzó a salir a la luz. La gran solución? Regina había quedado en descampado. Esto evitó que construcciones posteriores la alteraran.

Ahora bien, que no se alterara no significa que no se utilizara. Durante siglos, fue una cantera de materiales, una fuente de cal para los pueblos de alrededor. Las ovejas pastaban, ajenas a lo que había bajo sus patas. Finalmente, en 2012, el conjunto fue declarado Bien de Interés Cultural. Un triunfo para la historia y para nuestro patrimonio.

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😳 Imagina encontrarte una ciudad romana en mitad de la nada… Pues existe. Y está en el sur de Badajoz. 💣🏛️ 📍 Regina Turdulorum fue una importante ciudad romana fundada en el siglo I d.C. y llegó a convertirse en municipio romano gracias a su posición estratégica y la riqueza minera de la zona. Hoy todavía puedes pasear por sus restos y descubrir su foro, antiguas calles y, sobre todo, su espectacular teatro romano, uno de los tres grandes teatros romanos conservados en Extremadura junto a Mérida y Medellín. Y lo mejor de todo es que sigue siendo uno de esos lugares que sorprenden incluso a muchos extremeños. 💚🤍🖤 📌 Guarda este sitio porque Regina es una de las joyas arqueológicas más infravaloradas de Extremadura.

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El teatro: el corazón que vuelve a latir

Si hay una razón por la cual Regina Turdulorum figura en cualquier itinerario romano de Extremadura, es su teatro. El edificio mejor conservado del yacimiento. Con su gradería semicircular, su orquesta y una escena arquitectónicamente decorada, es una obra de arte.

Este espacio imprescindible podía acoger hasta mil personas. ¡Un aforo sorprendente para la época! El público accedía por cuatro vomitoria, y las diez filas de graderías de gres esperaban a los espectadores, que venían a disfrutar de los grandes dramas romanos.

Su proscenio presenta un estado de conservación magnífico. Aún se distinguen los pedestales y las cajas del aulaeum, el telón original. Tras su abandono, incluso se construyó una ermita, San Pedro de Villacorza, sobre sus ruinas. Pero el teatro prevaleció.

Ahora, la restauración ha permitido que se integre en el trío de honor de los teatros romanos extremeños, junto con los de Mérida y Medellín. Cada verano, más de diez mil espectadores se reúnen para disfrutar del Festival de Teatro de Regina y del ciclo Noches de Regina. La historia ya no es solo para leer, es para sentir.

Una ciudad de dos caras: la de arriba y la de abajo

Pero Regina es mucho más que un teatro. En el corazón del conjunto, se ha identificado un recinto porticado, los podios de tres templos y varios edificios. Una estructura que probablemente quería emular la tríada capitolina de Roma. Incluso había un templo dedicado a la Pietas Augusti, un verdadero tesoro.

¿Y bajo la superficie? Otra ciudad igualmente interesante. Su diseño urbano respondía a un entramado ortogonal de calles empedradas con losas. Y bajo estas losas, una red de saneamiento en perfecto estado de conservación. (Una solución de ingeniería que hoy en día aún nos sorprende).

Este alcantarillado se construyó antes del mismo trazado urbano, desembocando en los arroyos de San Pedro y San Blas. La ciudad creció longitudinalmente, con un decumanus maximus de 273 metros. Su intersección con el kardo maximus concentraba los edificios principales y las tabernae. Un diseño inteligente que nos habla de su avanzada civilización.

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Tu paso imprescindible para descubrirla

Para entender la magnitud de este yacimiento, la visita imprescindible comienza en el Centro de Interpretación de Casas de Reina. Su pieza estelar es la parte superior de la estatua de mármol de la Dama de Regina, una escultura de Juno descubierta en 2010 en el foro.

La acompañan cabezas-retrato recuperadas de un pozo del foro, incluyendo una de Trajano, estatuillas de Venus y Minerva, y un tesoro numismático único: 818 antoninianos de imitación. Una auténtica joya de la península.

No dejes escapar esta oportunidad única de viajar en el tiempo. Regina Turdulorum no es solo una historia antigua. Es la demostración viva de que el pasado, si se cuida, puede volver a ser un presente radiante. ¿Estás preparado para tu propia exploración?

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