Imagina abrir una botella, hoy, y encontrar un líquido. Un líquido con 2.300 años de antigüedad. Parece una escena de película, pero acaba de suceder.
Este hallazgo, mucho más que una simple curiosidad, podría reescribir lo que sabíamos sobre la civilización Qin. Los arqueólogos han desenterrado un tesoro que va más allá del oro o las joyas.
La revelación ha dejado boquiabiertos a expertos y curiosos: una bebida alcohólica de 2.300 años de antigüedad, similar a la cerveza antigua. Se encontró en el noroeste de China, dentro de una necrópolis.
Un estudio publicado en Journal of Archaeological Science: Reports ha desvelado el misterio. La bebida estaba en una botella de bronce con boca en forma de ajo, un recipiente típico para guardar alcohol. Contenía nada menos que 3.740 mililitros de este fascinante líquido.
La botella se encontró en la tumba M39 de la necrópolis de Shanjiabao. Esta área, en la región autónoma de Ningxia Hui, era un cementerio público. Allí enterraban tropas de guarnición y población local del pueblo Qin, durante el período de los Reinos Combatientes (del 475 al 221 a.C.).
Una receta ancestral con secretos ocultos
Esta «cerveza» no era como la que conocemos hoy. No llevaba lúpulo, pero sí era una bebida alcohólica fermentada. Sus creadores utilizaban una mezcla de cereales y levaduras. (Sí, ellos ya hacían cerveza sin saberlo).
Esta preparación es parte de una tradición china milenaria. Una tradición de bebidas fermentadas con grano que se remonta a 9.000 o 10.000 años atrás. Ya entonces usaban métodos de fermentación con arroz y hongos, como se ha documentado en el yacimiento de Shangshan.
Los investigadores analizaron el líquido con espectroscopía infrarroja. Esto permitió identificar 24 tipos de compuestos orgánicos. Entre ellos, aminoácidos, ácidos grasos e hidratos de carbono. Estos elementos dan una pista de su perfil de sabor y nutrientes.
Las altas concentraciones de ácido láctico y oxálico fueron cruciales. Indicaban que era una bebida de cereal, y no un vino de fruta. (Nuestro paladar actual no lo aguantaría).
Los ingredientes secretos del pasado
El análisis de microfósiles reveló los componentes exactos. La «cerveza» antigua estaba hecha de mijo común, conocido como panizo, y cereales del género Triticeae. Esto incluye el trigo y la cebada. Es la prueba definitiva de que los Qin cultivaban y procesaban estos granos.
Pero hay más. Los fitolitos y las levaduras mostraron que el fermento empleado era el «qu». Este preparado de grano colonizado por microorganismos es fascinante. Con el «qu», la sacarificación del almidón y la fermentación ocurren simultáneamente. Un truco de cocina que ya describían textos chinos antiguos.
Esta bebida nos abre una ventana directa a las prácticas agrícolas de los Qin. Nos revela sus conocimientos sobre la fermentación y la conservación de alimentos. Es un auténtico tesoro arqueológico.
Un enigma final que persiste
A pesar de todas las revelaciones, queda un misterio. ¿Por qué esta bebida acabó en una tumba? El alcohol tenía un papel social y ritual muy importante en la antigua China. Los casi cuatro litros de la «cerveza» de Shanjiabao podrían haber sido varias cosas.
Podría ser una ofrenda funeraria. O provisiones para el difunto en su viaje al otro mundo. Incluso, podría haber sido parte de las complejas ceremonias de entierro. Los investigadores aún están estudiando todas las hipótesis. (A nosotros nos gusta imaginar la ceremonia).
Este hallazgo es mucho más que una botella con líquido. Es un testigo silencioso de una civilización perdida. Una civilización que continúa hablando con nosotros a través del tiempo. Sus secretos aún nos esperan.
Descubrimientos como este nos recuerdan que el pasado es un pozo infinito de sorpresas. Estamos ante un hallazgo viral que ha cambiado la historia. Ha valido la pena hacer este viaje con nosotros, ¿verdad?
