Escapadeta - Monterrassa
La carretera de Girona elegida entre las mejores del planeta: 21 kilómetros de curvas y vistas espectaculares

Hay carreteras que sirven para ir de un punto a otro, y luego hay auténticas obras de arte sobre el asfalto. Cataluña tiene una que acaba de ser coronada a escala internacional.

No hablamos de una autopista aburrida ni de una vía rápida para llegar de un lugar a otro en pocos minutos. Hablamos de un trazado que es pura adrenalina, paisaje virgen y mar azul.

Si te gusta conducir, sentir la brisa marina y disfrutar de las mejores vistas del país, presta atención. Esta ruta gerundense se ha colado oficialmente en la lista de las mejores carreteras del planeta.

Prepara el coche o la moto, porque el viaje que te proponemos hoy no se encuentra ni en los Alpes ni en la costa de California. Lo tenemos al alcance de casa, en la Costa Brava.

La carretera del año: El secreto de la GI-682

La vía en cuestión es la famosa carretera GI-682, el tramo preciso que conecta las localidades de Tossa de Mar y Sant Feliu de Guíxols. Son exactamente 21 kilómetros de pura magia visual.

Esta ruta no es apta para conductores con prisa o personas que se marean fácilmente. El trazado cuenta con la increíble cifra de 365 curvas, una para cada día del año.

Cada giro de este camino de asfalto revela un nuevo acantilado, una cala escondida o una vista panorámica que corta la respiración. Es la fusión perfecta entre el mar Mediterráneo y los bosques de pinos.

La prensa internacional y los expertos en motor la han comparado a menudo con la mítica Amalfi Coast de Italia o la famosa Great Ocean Road de Australia. Pero la nuestra tiene un carácter mucho más salvaje.

La carretera serpentea por un terreno abrupto donde los Pirineos parecen hundirse directamente en el agua. El contraste entre el verde intenso de la vegetación y el azul turquesa de las calas es casi hipnótico.

Un paraíso para los amantes de la conducción lenta

Conducir por aquí requiere máxima concentración, pero también una actitud relajada. El límite de velocidad invita a practicar lo que ahora se llama slow driving, el arte de viajar disfrutando del camino.

A lo largo del recorrido, encontrarán varios miradores estratégicos donde es casi obligatorio detener el vehículo. El mirador de Pedra Polida es uno de los puntos más fotografiados de toda la red vial catalana.

Desde estos puntos elevados, se pueden observar embarcaciones de recreo flotando sobre aguas tan transparentes que parece que estén suspendidas en el aire. (Sí, nosotros también nos quedamos embelesados cada vez que pasamos por allí).

El mejor momento para hacer esta ruta es, sin duda, durante el amanecer o al anochecer. La luz dorada de estas horas baña los acantilados de color rojizo y crea una atmósfera casi mística.

La conexión con el territorio y la gastronomía local

Este viaje no termina cuando se apaga el motor del coche. La GI-682 une dos de las poblaciones con más personalidad y encanto del Baix Empordà y la Selva.

A un lado tenemos Tossa de Mar, con su imponente recinto amurallado medieval que vigila la playa Grande. Un lugar que enamoró a la misma Ava Gardner durante los años cincuenta.

En el otro extremo nos espera Sant Feliu de Guíxols, una ciudad de espíritu marinero con una oferta cultural de primer nivel y una gastronomía basada en el pescado fresco de la lonja.

Entre las dos poblaciones, la carretera da acceso a algunas de las calas más exclusivas de Cataluña. Parajes como Cala Pola o Cala Giverola son auténticos oasis de paz fuera de la temporada alta.

La carretera también es muy apreciada por el colectivo ciclista. Muchos equipos profesionales del World Tour eligen estas curvas para entrenar durante los meses de invierno gracias al clima suave de la zona.

La mejor escapada para este fin de semana

No es necesario tomar un avión ni gastar una fortuna para vivir una de las mejores experiencias de viaje del mundo. La tenemos a poco más de una hora de Barcelona y a un paso de Girona.

Esta ruta nos recuerda que nuestro territorio esconde tesoros de valor incalculable que a menudo pasamos por alto en nuestra búsqueda de destinos lejanos.

La GI-682 ha entrado por la puerta grande en la lista de deseos de los viajeros internacionales. Las redes sociales se han llenado de vídeos de usuarios que descubren este paraíso del asfalto con admiración.

¿Y tú, a qué esperas para tomar las llaves del coche y comprobar por qué todos hablan de esta carretera? Solo necesitas un depósito lleno, buena música y ganas de dejarte llevar por la belleza de nuestra costa.

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