MónTerrassa
Ni Terrassa, ni Terraça, ni Tarrasa, ni Tarrassa, ni Terracia, sino…

Ni Terrassa, ni Terraça, ni Tarrasa, ni Tarrassa, ni Terracia, ni Terratia, ni Terraca, ni Terraza, ni Terracium Castellum… Y ahora descubrimos una nueva posibilidad. El año 1570, en Amberes se publicaba la primera edición del Theatrum Orbis Terrarum, el primer mapamundi moderno, confeccionado en el taller de cartografía de Abraham Ortelius. Poco después, el rey hispánico Felipe II lo nombraría cartógrafo de la cancillería de Madrid (1575). Lo más relevante de aquel atlas es que era el primer mapa que castellanizaba los topónimos catalanes. En la página Reine Hispani en Cataluña, Terrassa es Tarraso. Cuando en las últimas semanas se ha generado cierto debate sobre si la forma pura seria Terraça, ahora aparece un nuevo elemento curioso y que era bastante desconocido. El nombre con la «ç» aparece escrito tres veces en un documento del 1 de agosto de 1065.

Placa de clavaguera con el nombre Tarrasa
Placa de clavaguera con el nombre Tarrasa

El nombre que hizo fortuna en el franquismo

Desde medios del siglo XIX ya se había utilizado el nombre castellanizado de Tarrasa, que hizo fortuna durante la época franquista. Como resultado de una amplia campaña ciudadana se consiguió que se recuperara el topónimo original, ratificado en un acuerdo del Consejo de Ministros de 23 de julio de 1977. La Generalitat de Cataluña, en la lista de los nombres oficiales de los municipios de Cataluña de 4 de febrero de 1983 estableció definitivamente Terrassa. A pesar de todo, la forma Tarrasa permanece presente en algunos mapas y es la que emplea la ultraderecha y el españolismo, e incluso algunos medios de comunicación de Madrid.

El nombre de Terrassa, según el historiador Salvador Cardús, proviene del antiguo Terracium castellum, que literalmente quiere decir «castillo de material de tierra», y, por lo tanto, se refiere a los materiales empleados en la construcción de la fortaleza anterior a la actual torre del Palacio. Es una hipótesis. Prácticamente, lo único que se puede asegurar sobre el origen del nombre es que proviene de un nombre latino y que tiene relación con tierra.

Terracia, forma latina normal desde el siglo X, se escribía en catalán Terraça y Terrassa. En el siglo XVI se impone Tarrassa, hasta que Josep Soler i Palet, a finales del XIX, impulsó la recuperación etimológica de la e: Terrassa.

La cabecera del Tarrasa | AYTO. Terrassa

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