Actualmente, Terrassa cuenta con una red de 55 contenedores naranjas para la recogida de aceite usado de cocina. Según destacan desde el Consistorio, el objetivo de estos contenedores es fomentar la recogida selectiva, sensibilizar a la ciudadanía y evitar que este residuo se vierta por las tuberías, lo que provoca graves problemas en el alcantarillado y las depuradoras. Este pasado mes de junio se instalaron nuevos en cinco barrios; los de La Cogullada (plaza de las Josefines); Cementiri Vell (plaza del Celler); Vallparadís (calle de Urquinaona con el de Escultor Armengol); Les Arenes, La Grípia, Can Montllor (calle de Olot, con el de Mura) y, finalmente, en el área de contenedores de Les Martines.
El servicio de recogida se ofrece desde el Consorcio para la Gestión de Residuos del Vallès Occidental, en colaboración con el Ayuntamiento de Terrassa desde 2011. Ese año se instalaron 45 en la ciudad para acercar la recogida de este residuo y el número se amplió en 2023 con cinco más. Este año, ya hay una red de 55 unidades.
Desde que se implantaron en la ciudad, y hasta 2024, se han recogido en Terrassa 651,43 toneladas de aceite de cocina usado. A pesar de esto, desde el Consistorio advierten que en los últimos dos años se ha registrado una tendencia a la baja, «ya que se ha pasado de las 61,52 toneladas recogidas en 2023 a las 48,80 toneladas de 2024», dicen. Así pues, esta reciente ampliación de la red de contenedores responde a la voluntad del Ayuntamiento «de favorecer una gestión más sostenible de los residuos domésticos, ya que son de acceso fácil y sin restricciones horarias», destacan.
En este sentido, explican que una gestión incorrecta del aceite doméstico puede conllevar la contaminación del entorno natural y afectar a la red de saneamiento de aguas residuales, con un impacto ambiental y económico negativo. «En cambio, todo lo que se recoge se lleva a una planta de reciclaje donde se convertirá en biodiésel, de manera que se valoriza un residuo contaminante en un biocombustible, mientras que los envases siguen el circuito de gestión de Ecoembes», añaden.
