Terrassa ganará 200.000 metros cuadrados de espacios libres, sin edificar, en lo que se conoce como Palau Nord. A grandes rasgos, en la pastilla que hay entre el final del Parque de Vallparadís y los pisos de can Jofresa, los nudo de carreteras y Ferrocarrils de la Generalitat aguas abajo de la riera, el puente de la C-58, y los aparcamientos de camiones y de autocaravanas. De los 200.000 metros, un total de 110.000 serán espacio rústico -donde solo podrá haber usos agrícolas- y 90.000 zona propiamente verde. Qué se podría plantar? Algo mediterráneo y autóctono, como pueden ser olivos, cepas o incluso almendros.
Una revisión del POUM que se lleva al pleno de marzo de 2023
Todo se enmarca en una revisión del POUM sobre esta zona ahora degradada y propiedad de particulares. Un espacio de 400.000 metros cuadrados, aproximadamente un 25 por ciento más de terreno que ocupa el Parque de Vallparadís entero. En el POUM de 2003 se tapaba la riera con una gran losa y se dibujaba una avenida espectacular. Era un uno por uno, dado que se permitía construir 400.000 metros cuadrados: un 90 por ciento para temas terciarios -oficinas y centros comerciales- y un 10 por ciento para viviendas.


Unos terrenos de la familia de Can Bosch de Basea
La mayoría de la pastilla pertenece a la familia de Can Bosch de Basea, que hace 800 años tenía allá, en un cerro, la masía. La zona rústica se sitúa entre la riera del Palacio y las vías de los Ferrocarriles de la Generalitat, y las nuevas viviendas y el área verde al otro lado, y a tocar de los actuales rascacielos. Un cambio espectacular. Y la riera no se cubre y permanece con el curso con la que la hemos conocido siempre.
Ahora se le da la vuelta como un calcetín y se puede afirmar que es principal macroproyecto del mandato 2019-2023. En 20 años, no había habido ninguna iniciativa para reformar el espacio. La modificación del POUM, que irá al pleno de marzo, tiene el apoyo de los vecinos de Can Jofresa y de todas las fuerzas políticas con representación al Ayuntamiento. Y un nombre basado en la historia centenaria, Can Bosch.


En busca de una ciudad-jardín en una de las entradas de la ciudad
El número de viviendas nuevas que se contemplan son 2.000, y un 50 por ciento, 1.000, protegidos (HPO). La idea es convertir la zona en una ciudad-jardín, y rehacer el tramo de la carretera de Rubí -en realidad el nombre oficial es de Gracia a Manresa- y hacerlo un paseo integrado en el paisaje. Una vez aprobada por el pleno, todavía harán falta 3 o 4 años de trámites. Pero valdrá la pena, porque desaparecerán todos los huertos ilegales y las barracas que le dan hoy un aire sin encanto, déjado de la mano de Dios, con vallas hechas con todos tipos de materiales y mangas para coger el agua a la riera. Dónde, por cierto, en verano se pueden ver a niños bañándose. A pesar de todo, el camino que va desde los Juzgados a Les Fonts s acostumbraba a ser muy concurrido antes de cerrarse por algunos desprendimientos, y es un buen lugar para encontrar espárragos de margen salvajes.
La fase 6 de la ampliación del Parque de Vallparadís
El proyecto añade la fase 6 de la ampliación por el sur del Parc de Vallparadís, en la confluencia con la riera del Palau, con márgenes ya restaurados. Una pata -unos miles de metros más- más para disfrutar de un conector verde y urbano de unos once kilómetros y hasta Les Fonts y Can Parellada. Unas fases que se harán con posterioridad, como la mejora del polígono de Can Guitard, que permitirá también ganar caminos naturales junto a la riera. Un lugar ahora sucio.
