Sirva la frase hecha: «La ciudad se ha puesto las pilas». Lo han hecho las entidades, las instituciones, los comercios, las empresas y los particulares. ¿Y el resultado? Terrassa ahorra 1.500 millones de litros de agua en dos años. En un período marcado por los embalses vacíos y la sequía en todo el territorio. La sociedad de Terrassa ha respondido a los llamamientos para gastar menos agua, un bien más escaso de lo que parece.
La última sesión del Comité Municipal de Sequía, presidido por la teniente de alcalde de Transición Ecológica, Patrícia Reche, evaluó el estado actual de la ciudad y señaló: «Reducir los consumos es un objetivo de ciudad. En Terrassa trabajamos para fomentar el ahorro de agua y las medidas que hemos aplicado tienen el resultado que deseábamos. La sequía nos ha hecho, y nos hace, valorar el agua en un momento en que la gestión pública ha sido cuestionada cuando trabajamos para garantizar que el agua es un derecho y un bien común, no una mercancía”. La última sesión del comité casi coincide con la polémica entre Taigua y Osur por el incremento del precio que paga la ciudadanía. La entidad alertaba del «deterioro de la red». El Ayuntamiento respondía a OSUR: “Las tarifas del agua no han subido un 42%». El consistorio niega que Taigua haya aumentado la tarifa a partir de la municipalización y que haya reducido las inversiones en la red.
Las cifras
Los datos más destacados del período comprendido entre enero de 2022 y octubre de 2024, son los siguientes, informan fuentes municipales.
- Ahorro de agua: En la ciudad, el agua puesta en la red ha disminuido a 1,5 hm3 (un total de 1.500.000.000 litros). La ciudad necesitaba 14,5 hm3 al año y ahora utiliza 13 hm3 (13.000.000.000 litros).
- Tipos de consumos: El municipal se ha reducido en un 55%; el industrial, en un 24%; el comercial, en un 6%; y el doméstico, en un 4%. En este período de tiempo, la reducción media en el consumo de agua ha sido de un 9,5%.
- Dotación-Consumo equivalente por persona y día e incluye todos los usos del municipio: en el año 2022 era de 194 y, actualmente, esta cifra se sitúa en 166, con una reducción de 28 litros. En el estado de alerta, los volúmenes totales que entran al depósito municipal para abastecer la ciudad no pueden superar los 250 litros por habitante y día, incluyendo los consumos totales del municipio: domésticos, comerciales, industriales y municipales).
- Consumo doméstico por persona y día: Se ha pasado de los 102 litros de consumo por persona y día de enero de 2022 a los 92 litros por persona y día actuales. En 2022 se comenzó a detectar un descenso, ya que en el primer trimestre era un consumo de 102 l/persona/día; el segundo, de 101,6 l/p/d y, el tercero, de 99,7 l/p/d. Este año, la tendencia a la baja ha sido más marcada, porque se ha pasado de los 98 litros por persona y día del primer trimestre, a los 94 l/p/d del segundo trimestre y a los 92 l/p/d del tercer trimestre.
- Detección y localización de fugas: En este 2024 se han detectado 80, gracias a la inversión en nuevos programas informáticos y en sensores de teledetección.
- Descubrimiento de fraudes: Entre el año 2022 y el 2024, este número se ha reducido y han pasado de 1.388 a 775, gracias a la instrucción municipal específica para controlarlos. Si son personas vulnerables, desde el Ayuntamiento se hacen las gestiones pertinentes para que tengan un contador social y, en caso contrario, ha permitido devolver a la red el agua que no se podía contabilizar.

