Este lunes, 28 de julio, ha comenzado la construcción del futuro equipamiento público para personas mayores Sant Pere Nord de Terrassa, que contará con una residencia y centro de día. Para conmemorar este día, se ha celebrado el acto de colocación de la primera piedra, que ha contado con la presencia del alcalde de Terrassa, Jordi Ballart; acompañado de la consejera de Derechos Sociales e Inclusión, Mònica Martínez y un representante de la Comisión para las Residencias Públicas de Terrassa, Josep Antoni Sánchez.
«Parecía que este día nunca iba a llegar y por fin ha llegado», ha celebrado Jordi Ballart durante su intervención. En este sentido, el alcalde ha reconocido que la construcción de esta residencia ha tenido un «proceso largo y complejo desde el año 2006», momento en el cual el Ayuntamiento y la Generalitat de Cataluña firmaron un convenio y se cedió este espacio al Gobierno. A pesar de las dificultades, Ballart ha destacado que el inicio de la construcción de la residencia «es una conquista de barrio y de ciudad» y ha asegurado que Sant Pere Nord «es un magnífico ejemplo del gran cambio que queremos», un cambio con el que desde el Consistorio queremos que la vida de los vecinos «sea mejor, más justa, más humana y más agradable».

Por su parte, la consejera Mònica Martínez también ha celebrado que se coloque esta primera piedra de la futura residencia y ha subrayado que «nos llena de orgullo, de ilusión y de optimismo en el futuro porque ponemos manos a la obra en un proceso de muchos años». Asimismo, Martínez ha querido recordar que este equipamiento nació de una reivindicación vecinal. «Debemos poner en valor la lucha vecinal y cómo ha marcado a toda una generación, toda una historia en defensa de los servicios públicos de excelencia, que desde el Gobierno de la Generalitat estamos totalmente comprometidos a hacer realidad», ha afirmado la consejera.
Un acto marcado por la reivindicación de una gestión 100% pública de la residencia
Aunque el acto ha sido de celebración, también ha servido para reivindicar la falta de plazas de residencias públicas en Terrassa. Josep Antoni Sánchez, representante de la Comisión para las Residencias Públicas de Terrassa, ha recalcado durante su intervención «el importante déficit en cuanto a plazas de residencias públicas», un déficit que ha afirmado que «ha sido reconocido por las diversas administraciones», pero que ha criticado que «no se aborda con la urgencia que este problema requiere».
Aunque Sánchez ha valorado positivamente la construcción de la nueva residencia pública en el barrio de Sant Pere Nord, ha opinado que la guinda del pastel o del Dakar sería que la gestión sea una gestión 100% pública». En este sentido, desde la Comisión aseguran que la construcción de este nuevo equipamiento “no es ni de lejos la solución a la grave situación que presenta este tema en nuestra ciudad”, un problema que denuncian que “se aprovecha la iniciativa privada con unos precios que suponen un gasto que la mayoría de las familias no podemos asumir».

En esta misma dirección también se ha pronunciado Jordi Ballart, quien ha dicho que «lo que merecemos es tener más residencias públicas». «Más o menos 6 de cada 10 residencias son privadas, aunque con servicios concertados y financiados con dinero público», ha destacado el alcalde de Terrassa. Así pues, Ballart ha manifestado que «no puede ser que una residencia construida en suelo municipal y con recursos de la Generalitat se convierta en la práctica en una residencia privada» y ha recalcado que «necesitamos más residencias públicas si queremos apuntar correctamente al reto del envejecimiento y el grave problema de las listas de espera». En este sentido, y según ha explicado Jordi Ballart, el próximo 4 de septiembre el Ayuntamiento y la Generalitat de Cataluña se volverán a reunir para decidir «cuál es la mejor fórmula de gestión pública de esta residencia tan esperada por el barrio de Sant Pere Nord y por la ciudad de Terrassa».
Una residencia con patios interiores y gran importancia en la sostenibilidad
La futura residencia y centro de día de Sant Pere Nord de Terrassa será un equipamiento de 6.000 metros cuadrados que deberá convertirse en el nuevo hogar de unas 90 personas mayores. Según ha explicado su arquitecta, Esther Segura, para acomodar toda esta construcción en el espacio, «el edificio se desglosará en altura, de manera que habrá una planta baja más dos, y una planta baja más tres». Además, el edificio también constará de una serie de patios interiores y un jardín terapéutico que se convertirán en núcleos de convivencia.
Además, al construir este equipamiento público, también se ha tenido muy en cuenta su sostenibilidad, tanto de uso como durante su edificación. Así pues, se reducirá la demanda energética aislando el edificio, tanto en el ámbito de la fachada como de la cubierta. «Además, los patios interiores ayudarán a establecer un confort climático con la ventilación cruzada en todos los espacios», ha afirmado Segura. Por otro lado, el edificio también reciclará sus propias aguas grises y las volverá a utilizar, reduciendo el consumo de agua, y se instalarán placas fotovoltaicas que permitirán a la residencia generar su propia energía.


