El batec del temps es el título que ha dado MútuaTerrassa a la carpa del Paseo para celebrar los 125 años, para impactar y maravillar con realidad virtual a la ciudadanía, tanto de Terrassa como de su área de influencia. En la entrevista de MónEconomia del 14/12/2025 realizada al señor Antoni Abad, presidente de Mútua Terrassa, este expresa textualmente que «hay falta de recursos monetarios, el país va corto de chaqueta», que «hay una parte de nuestros impuestos que las administraciones deben gestionar muy bien y devolvernos», que «no hay ninguna administración que nos rinda cuentas».
También dice: «cuando la sociedad pide información se le debe hacer caso; si no se le hace, esto me parece muy grave». Desde la Plataforma en Defensa de la Sanidad Pública de Terrassa-Marea Blanca, nos preguntamos cuál es el costo de esta inversión tan fantástica de el batec del temps?
En la entrevista, explica el nacimiento de Mútua. Una iniciativa social desde el mundo empresarial para gestionar la parte de salud, porque así acortarían el tiempo de recuperación. Esto, en muchos casos, era forzar a las personas a ir a trabajar sin estar al cien por cien recuperadas y quedar con secuelas de por vida. También cabe recordar que durante muchos años trabajaron en las empresas de la ciudad niños a partir de ocho años y con unos sueldos de miseria, tanto para los menores como para las mujeres.
Igualmente explica que la actividad de MútuaTerrassa es actividad del Servicio Catalán de la Salud y es actividad del departamento de Derechos Sociales, en el caso de residencias y personas con problemas de salud mental. Que es una entidad de beneficio social, sin ánimo de lucro. Que las administraciones públicas los controlan cuantitativa y cualitativamente.
Si las administraciones realmente controlaran cómo MútuaTerrassa gestiona el dinero de los contribuyentes, tal vez no tendrían todo el holding de negocio que tienen. Y una misma empresa auditora desde hace años, como proveedores de Catsalut, con contratos caducados. Y deberían tener las ratios de médicos y enfermeras que aconseja la Organización Mundial de la Salud. Porque desde hace años estamos por debajo y la población va en aumento y el personal sanitario está desbordado, sobresaturado. Han de atender a las personas en los pasillos de urgencias. Como se ha denunciado muchas veces, los pasillos son para pasar, no para atender enfermos. Los cuales pasan horas y días esperando el ingreso a planta. Esto es una vulneración más del derecho a la intimidad. Y todo porque tienen plantas cerradas por falta de personal.
A pesar de todo, usted dice: «todas las personas que trabajan lo hacen con el reto de servir bien a las personas que atienden» y, además, que «toda esta humanización conlleva nuestro compromiso con la mejor aplicación posible de la tecnología y la innovación».
A la ciudadanía hace muchos años que esta humanización nos cuesta encontrar, empezando por los Centros de Atención Primaria (CAP). Es el primer incumplimiento y vulneración de la Carta de Derechos y Deberes de la Ciudadanía en Relación con la Salud. Con un médico de familia que, según CatSalut, ha de responder en 48 horas. Y la realidad va de uno a tres meses. Para las pruebas diagnósticas, pueden pasar años y, para los especialistas, también. Por eso, muchas personas no pueden esperar más y van a urgencias.
Todo lo quieren suplir con tecnología y personal administrativo. Hay muchas tareas que ni la tecnología, ni las administrativas, ni las enfermeras corresponden y se olvidan de que somos personas que tenemos derecho a la salud, y que es el médico el que debe visitar. Hay que evitar que pase como en un CAP en Olesa de Montserrat, donde le dijeron a una señora que no la podían visitar y que volviera al día siguiente y, al cabo de pocas horas, moría.
También aumentan los problemas de salud mental, tanto de niños y adolescentes como de adultos. Hay una gran falta de profesionales y, cuando toman la baja, no los suplen. Esto hace que las patologías se agraven, creando unas angustias y una desatención muy grave tanto de los enfermos como de sus familias.
Usted también dice: «debemos cuidar a las personas en todo el ciclo de vida» porque «al final, siempre hablamos de personas al servicio de personas». Son palabras muy bonitas, pero le aseguramos que este ciclo de vida de este sistema tan maravilloso, a partir de los 69 años, ya deja de hacer mamografías, revisiones ginecológicas, cribado de cáncer de colon, excluye algunas intervenciones quirúrgicas, excluye ingreso en sociosanitario, alarga la valoración de la dependencia, dificulta el acceso a las residencias…
El pasado 23 de diciembre, el señor Josep Rull, presidente del Parlamento de Cataluña y exempleado de MútuaTerrassa, visitó El batec del temps y, al salir, declaró «sentir orgullo de tener un centro de estas magnitudes en Terrassa, concebido para estar al servicio de la gente». «Tenemos un sistema de salud pública mal financiado, Cataluña genera unos recursos que no se ven retornados, el desfase es injusto e innecesario», añadió.
Este discurso hace muchos años que lo escuchamos y la ciudadanía nos preguntamos: ¿hasta qué año debemos estar viendo cómo gestionan y derrochan nuestro dinero, en detrimento de nuestra salud?
