El Ayuntamiento ha aprobado inicialmente el proyecto de mejora de la accesibilidad de cruces, que permitirá actuar en nueve intersecciones de diferentes barrios de la ciudad. Estas actuaciones se suman a los cuatro cruces previstos en el proyecto aprobado el pasado mes de octubre. Los trabajos se enmarcan en las actuaciones municipales de mejora de la accesibilidad del espacio público, que tienen por objetivo adecuar aceras, cruces y pasos de peatones para que sean plenamente accesibles, especialmente para las personas con movilidad reducida.
Las actuaciones se llevarán a cabo en los cruces de la calle del Duero con carretera de Montcada; la calle de Cervantes con calle del Notari Badia; la calle del Concili Egarenc con calle de Navas de Tolosa; la calle de Colom con avenida de Santa Eulàlia; la calle de Miquel Vives con calle de Joaquim Costa; la calle de la Filatura con calle de Galileu; la carretera de Castellar, 366; el cruce de la calle de Watt con calle de Marconi; y el cruce de las calles de Àngel Guimerà y Germà Joaquim. La duración estimada de las obras correspondientes es de trece semanas, con un presupuesto total de 355.592,98 euros.
«Es voluntad del Ayuntamiento seguir mejorando la accesibilidad de las calles, adaptar los pasos de peatones y garantizar que cumplan la normativa vigente», ha destacado el teniente de alcalde de Territorio y Vivienda y concejal de Urbanismo, Xavier Cardona. Asimismo, también ha recordado que estas actuaciones «se sumarán a los cuatro cruces, ubicados en las calles de la Fraternitat con d’Ègara, en la plaza del Mestre Serrat con la calle de Catalunya, en el cruce de las calles de Pitàgores y Vázquez de Mella, y en la carretera de Matadepera con el paseo Lluís Muncunill y la calle de Arenys de Mar».
Desde el Consistorio destacan que las actuaciones previstas «permitirán adaptar estos cruces a la normativa vigente de accesibilidad, con la instalación de pavimento con baldosas estriadas y de botones para facilitar la movilidad de las personas con discapacidad visual». Además, en algunos puntos, también prevén la ampliación de aceras mediante la construcción de orejas y la incorporación de alcorques para la plantación de nuevos árboles, con el objetivo de ganar espacio verde y favorecer la biodiversidad urbana.
