Terrassa ha puesto en marcha una campaña para sensibilizar a la ciudadanía sobre los pavimentos específicos para personas con discapacidad visual. Todavía hay muchos egarenses que desconocen la función de estos botones o estriados que se pueden encontrar en las aceras de la ciudad, y el Ayuntamiento quiere poner solución a ello. Por eso, la Oficina de Accesibilidad Municipal, con la colaboración de la fundación ONCE, ha puesto en marcha una acción de difusión en todo la ciudad donde los pavimentos podo-táctiles son los protagonistas. La idea es que todo el mundo los reconozca y sepa cual es su función y la necesidad de respetarlos y cuidarlos.
Estos pavimentos tienen un relevo diferente al panot habitual de las aceras. Esto es clave y diferencial, puesto que es gracias a este relevo que se facilita la accesibilidad a las personas con discapacidad visual, dado que las ayuda a orientarse más fácilmente y permite que se puedan desplazar de manera segura y autónoma por las calles de la ciudad.
En nuestra ciudad tenemos de dos tipologías diferentes: por un lado el estriado, conocido como router, que sirve para guiarse hacia una dirección y marca el recorrido seguro, principalmente hacia la línea de fachada; y por otro lado, el de botones, que sirve para alertar y advertir a la persona de lugares que pueden tener riesgo, como las proximidades de una calzada, puesto que son espacios donde se entra en convivencia con los vehículos.
Transitar de manera autónoma y libre de obstáculos
En este sentido, la teniente de alcalde de Participación, Calidad Democrática y Derechos Humanos, y regidora de Accesibilidad, Meritxell Lluís, ha recalcado «la necesidad de concienciar y sensibilizar a los vecinos y vecinas de Terrassa sobre la importancia de estos routers, porque permiten una mejor y más fácil accesibilidad al colectivo de personas con discapacidad visual». La regidora ha recordado que «en Terrassa hay afiliadas 290 personas a la ONCE y todas ellas tienen que poder transitar por la vía pública sin ningún impedimento, de manera autónoma y libro de obstáculos».
La campaña quiere hacer inciso, además, en la necesidad de mantener estos routers libres para que las personas que lo necesiten puedan desplazarse sin impedimentos mediante los bastones de orientación. La tarea de mantenerlos en buen estado y accesibles depende de todo el mundo, tanto de los ciudadanos -que tienen que procurar no echarlos a perder o no dejar carretes o vehículos en medio- como también de los restaurantes y establecimientos comerciales -especialmente aquellos que ocupan parte de la vía pública con terrazas-. También del Ayuntamiento que tiene que vigilar que no se coloquen palos de alumbrado, contenedores, mobiliario urbano, etcétera.

