Las obras a los núcleos de conexión de las autopistas a la C-58, la C-16 y la B-40 están casi acabadas y la mayoría de accesos y enlaces abiertos. Resta acabar los trabajos de ampliación de un carril en los dos sentidos de la marcha al término municipal de Terrassa, a tocar del barrio de Roc Blanco y carreteras de Olesa y de Martorell, y Camino Viejo de Ullastrell, por debajo de la masía de Can Cubo y por encima de la Bòbila.
Uno de los grandes problemas que se ha generado es el de acceder directamente a la autopista Terrassa-Manresa desde la capital del Vallès Occidental. Entrar a la C-16 es realmente enrevesado. Y costará descubrir los mejores circuitos para hacerlo. Si se viene desde la C-58 no hay ningún problema. Otro tema es hacerlo desde dentro del municipio. Un acceso se sitúa a la variante de la N-150, a pocos metros de la rotonda de la carretera de Martorell y de la Masía de Vista Alegre. Ahora el problema son las colas kilométricas que se generan durante muchas horas del día por culpa de las obras de ampliación a tres carriles.
Y un segundo acceso ha desaparecido de Terrassa y hay que ir hasta Viladecavalls por la C-58. Hay que sumar la mala señalización generalizada. Solo hay un cartel donde se vea C-16, y pequeño, a tocar de los Salesianos, a la carretera de Olesa y pasado el edificio modernista del Parque de Desinfección. El acceso desde Roc Blanco, por los viales que tocan en el Mercadona, ha desaparecido, y ha sido causa de numerosos problemas. Antes, si se cogía el vial de la derecha se entraba directamente a la autopista de Manresa. Ahora, la misma maniobra obliga a entrar a la B-40 y hacer unos cuántos kilómetros hasta la rotonda de la carretera de Rellinars, a la zona de la hípica, y devolver para encontrar un cartel donde sí que pose C-16. La solución es no tomar el vial de la derecha del Mercadona sino el de la izquierda, que puerta a Can Trias, San Miquel de Gonteres y la ITV, hasta la rotonda de Ficosa. Y otra opción son los conductores que viven en el norte de la ciudad, y es entrar primero a la B-40, desde donde encontrarán el acceso en la C-16 a los túneles de Can Trias.
Otras opciones
Una segunda opción es subir la carretera de Martorell y un golpe a Vista Alegre ir en dirección Sabadell, salir a la rotonda que se conoce como rocódromo, volver a incorporarse a la variante de la N-150, peró en la otra dirección y llegar al acceso. Si se viene desde la Rambleta, la maniobra a hacer es muy parecida. Todo ello, parece un problema mal resuelto que puede llevar a generar nuevos caos circulatorios dentro del casco urbano. Hasta que los conductores se aprenda las nuevas opciones para acceder a la C-16, mucho más complicadas que antes de abrir la B-40.
Tampoco es fácil salir de la C-16 hacia Terrassa. Es todo un garbuix el que ahora se ha dibujado con la B-40. Si quieres saber más, clica aquí.

