Las áreas peatonales se amplían, se unifican, se simplifican y pasan a facilitar la entrada en coche hasta 52 días al año, en función de las zonas y las excepciones que cumpla el automovilista. Es el plan del Ayuntamiento de Terrassa, que quiere poner en marcha durante el primer trimestre de 2026 y que se acompañará de un régimen sancionador. De momento, el equipo del teniente de alcalde Xavier Cardona, que lo aprobará por decreto de alcaldía, lo presentó este martes por la tarde en la Mesa de Movilidad, donde están representadas instituciones, entidades y asociaciones de la ciudad.

Una de las principales decisiones es su conversión de seis a tres áreas. Si hasta ahora existían las de la Plaça Vella, Vapor Gran, Vapor Ventalló, Passeig, Seu d’Ègara-sector 2 y Antic Poble de Sant Pere, ahora solo serán tres. Por un lado, se mantiene Plaça Vella y Antic Poble de Sant Pere se transforma en Seu d’Ègara, con las mayores restricciones las dos y donde continuará el distintivo para los vehículos autorizados.
Por otro lado, las otras zonas convergen en una sola para llamarse Área Centro. Esta se amplía (seis tramos, en un 5%) hacia el sur hasta la calle Sant Marian, yendo de las calles Topete a Sant Francesc e integrando también Doctor Ventallo, justo al lado de la plaza Nova. Además, a las calles restringidas que ya suponían la Rambla d’Ègara y adyacentes, Castell, Mas de Canet y la plaza de la Quadra, se añade ahora el de Prim, en el Siglo XX, entre la carretera de Rubí y la calle Baldrich (donde se encuentra la reurbanización de la antigua fábrica Sala i Badrinas). También, en el Siglo XX, se restringe el pasaje Pere Comerma con carretera de Montcada.
Autorización de acceso a través de un portal 72 horas después
La gran novedad es que se instaura una autorización puntual de acceso al Área Centro para los vehículos de no residentes, de acuerdo con las excepciones que se determinen con hasta 52 permisos al año. Esto será posible a partir de un portal web del Ayuntamiento, donde se podrá solicitar la autorización entre 24 horas antes y 72 después de haber accedido. Y será factible, entre otros, en los supuestos de movilidad reducida, acceso a viviendas de la zona, servicios profesionales o centros educativos. Estas autorizaciones también se aplicarán para las calles Joan Duch, Castell y Mas de Canet.
Por otro lado, se unifica el horario de Distribución Urbana de Mercancías (DUM), de lunes a jueves de 7h a 11h30, de 13h30 a 16h30 y de 20h30 a 22h00. Y viernes, sábados y vísperas de festivos, de 7h a 11h30 y de 13h30 a 16h30. Ocurre lo mismo con el horario del reparto a domicilio, de 7h a 11h30, de 13h00 a 16h30 y de 19h00 a 23h00. En el caso de las bicicletas y los Vehículos de Movilidad Personal (VMP) será posible cada día del año 24 horas, salvo en las áreas de Plaça Vella y Seu d’Ègara y donde haya señalización específica de prohibición. Se harán excepciones para vehículos con autorización permanente, reparto profesional de mercancías, comida a domicilio y actividades socioeducativas.
Continúan las autorizaciones, como hasta ahora, con los residentes, propietarios de aparcamiento, titulares de locales comerciales y un máximo de cuatro matrículas por unidad. Con carácter temporal, se otorga para las personas con movilidad reducida, eventos, vehículos de empresas VTC y otras necesidades justificadas. Y se mantiene el dona pas de un residente para la entrada puntual de terceros (familiares, servicios, reparto).
Un régimen sancionador que llegará más tarde
El control de accesos se efectuará con agentes, bolardos y cámaras (un total de 11) con reconocimiento de matrículas, respetando las emergencias. Y todo se integrará en este nuevo sistema del portal digital, donde se coordinará el registro municipal de autorizaciones. Como en la Zona de Bajas Emisiones (ZBE), que ya está en marcha en régimen sancionador desde el pasado uno de noviembre, la multa será de 200 euros. Pero los responsables técnicos del Ayuntamiento son prudentes sobre el momento en que el régimen sancionador para las zonas peatonales será efectivo.

«Antes de sancionar, siempre se hace una progresión», explican los técnicos del área de Movilidad del consistorio. «No decimos una fecha concreta, porque aún se tiene que hacer el trabajo con los políticos de cómo se desplegará». Lo que sí dejan claro es que las dos restricciones de las áreas peatonales y la ZBE son independientes. Las zonas peatonales están todas en el interior de la ZBE, pero el concepto de entrada es diferente. No porque un vehículo disponga de la etiqueta medioambiental, puede entrar a las áreas peatonales. Y las autorizaciones especiales se deben comunicar en cada caso.
«La ventaja para diferenciar Área de Peatones y Zona de Bajas Emisiones es que gran parte de las zonas peatonales han tenido en los últimos años una transformación física», remarca el teniente de alcalde Cardona. «Esta transformación física ha facilitado que el ciudadano entienda su ampliación», considera Cardona citando, por ejemplo, todo el ámbito del Passeig d’Ègara hasta la plaza Mossèn Cinto Verdaguer.
Una operación como esta ampliación y reorganización de las Áreas de Peatones se hace dentro del marco del futuro Plan de Movilidad Urbana Sostenible 2026-2031, que se extiende por toda la ciudad de Terrassa e incluye, entre otras cosas, una reordenación también de la red de autobuses una vez se haya adjudicado la nueva concesión. Este nuevo plan de movilidad, que sustituirá al de 2016-2021, se debe aprobar en pleno durante 2026.


