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Incierto retorno de la R4 Terrassa-Manresa mientras crece el malestar de los usuarios

Un nuevo lunes de malestar con el servicio de Rodalies en la línea R4. Los usuarios han visto cómo la red sigue alterada con servicio alternativo por carretera en los tramos de Terrassa a Manresa. El portavoz de Renfe, Antonio Carmona, ha asegurado que «se está garantizando la movilidad», aunque sea combinando tren y autobús. Y si bien esto es cierto, los ciudadanos empiezan a estar hartos de no saber nunca qué se encontrarán. También porque en ningún momento se está hablando de cuándo se podrá recuperar la normalidad.

La resignación de los días iniciales ha ido derivando en indignación, y también preocupación. «En el trabajo entienden la situación, pero ya empiezan a estar cansados; algún día me dirán que me espabile», ha explicado Maria, usuaria habitual del servicio desde Manresa, en declaraciones a la Agencia Catalana de Noticias, que denuncia que el problema se arrastra desde hace años y que ahora mismo se ha convertido en «un Jumanji total. Te da miedo tomar la Renfe porque no sabes si llegarás o si te dejarán tirado».

Vía cortada sine die por peligro de desprendimientos

Aunque el volumen de personas que baja desde Manresa hacia Terrassa es superior al que sube, los vallesanos también sufren este quebradero de cabeza de no saber cuándo se recuperará un tramo que ha sido señalado como «punto crítico», concretamente por el riesgo de desprendimientos del terraplén entre las estaciones de Terrassa Nord y Castellbisbal y el Vilar, donde operarios de Renfe están trabajando.

Los horarios de paso de los autobuses y su frecuencia han generado más de una crítica, especialmente para las personas que viven en los municipios interiores, que han visto cómo de un servicio que ya era mínimo, aún se ha reducido más. Y es que el bus que une Terrassa y Manresa haciendo las paradas intermedias solo pasa cada 2 horas, mientras que el servicio directo de Manresa – Sant Vicenç – Terrassa es cada 30 minutos.

El sentimiento de molestia es evidente entre los pasajeros. Dídac Martínez afirma que el servicio ya era deficiente antes: «Aunque salgas bien, por el camino pueden pasar cincuenta mil cosas». Con los autobuses, dice, la situación es «un desastre total», con múltiples transbordos y más tiempo de trayecto.

Por otro lado, la R4 también tiene afectaciones en el tramo de Martorell Central, donde desde la estación de Terrassa Estació del Nord se producen limitaciones de velocidad que provocan demoras en las frecuencias habituales. Así, los usuarios que van en dirección Barcelona, también se están encontrando que la información que se transmite desde las pantallas no corresponde con la realidad. Trenes anunciados que no llegan a pasar, y otros que indican un destino cuando en realidad es otro.

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