El gobierno municipal ha presentado todo un paquete de medidas para pacificar la calle Topete de Terrassa. Los vecinos se han organizado en una plataforma, Salvamos Topete, donde desde hace meses denuncian que hay que tomar medidas urgentes ante un incremento del tráfico rodado que provoca “niveles de ruido y contaminación insoportables”. Se calcula que desde carretera Montcada hasta llegar a la plaza del Doctor Robert, por este tramo circulan una media de 9.000 vehículos diarios. El mes de agosto, el alcalde Jordi Ballart respondió a uno de los múltiples post que la entidad había publicado en las redes pidiendo soluciones, y avanzaba que se estaba trabajando con varias intervenciones para hacer más seguro el vial.
El lunes de la semana pasada, el teniente de alcalde de Territorio y Sostenibilidad, Xavier Cardona, junto a técnicos y regidores se reunieron con representantes vecinales para exponer las acciones que se quieren llevar a cabo a corto y medio plazo en uno de los viales más transitados de nuestra ciudad. Las propuestas son diversas y todas tienen el objetivo de conseguir una reducción clara de la velocidad de los vehículos que circulan por esta calle y a la vez incrementar la seguridad de los peatones y facilitar el paso de ambulancias y vehículos de emergencias.
En este encuentro, se pusieron sobre la mesa, por ejemplo, repintar el cruce de la calle de Sant Quirze con Topete, ampliando el paso de peatones para ganar visibilidad. Este es uno de los puntos «negros» de la calle, donde desgraciadamente cada dos por tres hay accidentes, tal como denuncia la plataforma Salvamos Topete. A nivel de señalización, también se propone la instalación de un nuevo semáforo al puente de la avenida Jacquard coincidiendo con la ampliación de la reversión de la acera táctica que pasará a obra.
Por otro lado, el gobierno municipal asegura que se iniciará el proceso para poder construir dos pasos elevados en la misma calle Topete. El primero, estará ubicado a la altura de la calle Sant Quirze -una de las demandas prioritarias hechas desde los vecinos-, y el segundo, se ubicará a la altura de la calle Viveret.
Restricciones para autocares y camiones
En cuanto a medidas de restricciones de movilidad, desde el ejecutivo apuestan para empezar los trabajos y encontrar consenso en el territorio para cambiar el sentido del puente del Cementeri Vell. Con esta medida se pretende reducir el tráfico que va a parar a Topete, y evitar el colapso, especialmente en horas puntas. También, hay la voluntad de acordar con operadores de autocares, escolares y extraescolares nuevos puntos de recogida de niñas y niños. En este sentido, se busca desatascar el uso que estos hacen del espacio que hay al cruce donde pararon San Jaume, Topete, plaza del Doctor Robert y calle de la Riba como zona de descarga de los niños.
Finalmente, desde Territorio y Sostenibilidad, Xavier Cardona explicó que hay la intención de restringir el paso de vehículos de gran tonelaje una vez acaben las obras de las áreas de peatones, «sin que comporte un problema en el comercio por su carga y descarga».
Se espera que estas medidas se vayan implementando en las próximas semanas y meses, y por eso, gobierno y vecinos se han emplazado a una nueva reunión en febrero del año próximo con el objetivo de valorar las medidas que ya hayan entrado en funcionamiento, y plantear el nuevo calendario de acciones por aquellas que resten pendientes.

