Ferrocarriles de la Generalitat de Catalunya (FGC) instalará vallas antivandálicas en estaciones de la línea del metro del Vallès. Este lunes, día 23 de octubre, la empresa ha anunciado que ya se han adjudicado las obras por la ubicación de estos cierres laterales en varios tramos así como en algunos pasos superiores. Además de la línea Barcelona-Vallès, también está prevista la actuación en la línea de Llobregat-Anoia. El objetivo es «prevenir acciones vandálicas, como el lanzamiento de objetos, y mejorar la seguridad del tráfico ferroviaria», según explican en un comunicado.
Ferrocarrils tiene previsto actuar en unos cincuenta puntos. En concreto, serán 46 puntos del trazado ferroviario, 12 de los cuales en los municipios del Vallès Occidental por donde transcurren las líneas S1 (Terrassa) y S2 (Sabadell). El resto -34- corresponden a la línea del Llobregat-Anoia, en municipios del Baix Llobregat, Anoia y Bages. Los trabajos cuentan con un presupuesto de 728.000 euros (sin IVA) e irán a cargo de la empresa Neogrup SL.
Está previsto que se inicien a finales de este 2023, según indica la empresa de transporte, mientras que está programado que finalicen toda la instalación de las vallas de cara al próximo verano. Las 46 actuaciones han sido clasificadas dentro de unos criterios de prioridad -primero irán los puntos que se han considerado más vulnerables o donde se han detectado más ataques vandálicos- y se irán haciendo de forma progresiva.
Evitar lanzamiento de piedras u otros objetos
No es una actuación nueva. De hecho, actualmente Ferrocarrils ya dispone de vallas laterales de seguridad a la mayoría de tramos de las Líneas Metropolitanas, especialmente en zonas urbanas y en el entorno immediato de las estaciones. Aun así, la empresa ha identificado tramos concretos donde se ha considerado necesario reforzar el sistema de protección para evitar actos vandálicos como el lanzamiento de piedras en los trenes u otros objetos.
Concretamente, se actuará en aquellos lugares donde el cierre actual no tiene la altura adecuada o que no disponen de vallas de separación, así como en aquellos lugares donde las vallas ya se encuentran malogradas precisamente a causa de acciones vandálicas. En todos estos puntos, en función del entorno de cada ubicación, se instalarán mallazos o verjas de entramado de acero, entre otros tipologías de materiales, con una altura general de 2,5 metros. En el caso de instalación sobre muros existentes, alféizares o barandillas, las alturas de los sistemas de cierre serán las adecuadas para conseguir la mencionada altura.


