MónTerrassa
Se estudia una primera intervención para hacer más seguro Topete

El gobierno municipal estudia llevar a cabo una primera intervención para hacer más segura la calle Topete de Terrassa. El alcalde Jordi Ballart ha querido dar respuesta a las reiteradas quejas de los vecinos de este céntrico vial ante el incremento de accidentes de tráfico y atropellos que estando sufriendo. «Los fines de semana hay menos tráfico, pero más accidentes… Ayer tuvimos un accidente entre un turismo y una ambulancia; hoy, un atropello en el paso de peatones. Estamos jugando con fuego. Esperáis un muerto para actuar?», clamaban ahora hace pocos días desde la cuenta de Instagram que han creado para dar a conocer la situación.

«Estamos trabajando para encontrar soluciones. Se ha trasladado al Servicio de Obras la necesidad de iniciar el proyecto para ejecutar las obras de elevación del cruce para que los vehículos reduzcan la velocidad al llegar a este punto de la calle, donde la visibilidad es muy reducida por la configuración de las calles. Las obras se podrán llevar a cabo una vez esté finalizada el proyecto y hayan la disponibilidad presupuestaria para ejecutarlas», ha subrayado el máximo responsable del Ayuntamiento de Terrassa. No daba fechas ni calendario, pero sí que la maquinaria administrativa había empezado a activarse.

Limitar el tráfico y poner pilones, otras opciones

Un paso de peatones elevado en el cruce de Topete con la calle de Sant Quirze es una de las cuatro demandas que los vecinos han puesto sobre la mesa en varias ocasiones durante los encuentros con el mismo alcalde y con el teniente de alcalde de Territorio y Sostenibilidad. Con esta intervención se busca incrementar la seguridad de los peatones, muchos de ellos niños de camino del colegio o personas grandes y enfermos que salen del Centro de Atención Primaria Sant Llàtzer. Pero no es la única que exigen.

Desde hace meses que denuncian que hay que tomar medidas urgentes ante un incremento del tráfico rodado que provoca “niveles de ruido y contaminación insoportables». Y es que se calcula que desde carretera Moncada hasta llegar a la plaza del Doctor Robert, por este tramo circulan una media de 9.000 vehículos diarios. Y no solo de turismos y motocicletas, sino también de camiones, autocares -por la proximidad de varios centros escolares- y de ambulancias -puesto que es la vía directa para acceder desde el sur de la ciudad al Hospital Universitari MútuaTerrassa-. Y todo, por una calle que tiene 6 metros de anchura, en pleno centro y rodeado de escuelas y peatones.

Además del paso de peatones elevado en la calle Sant Quirze, las otras tres acciones que consideran prioritarias son: primero, la colocación de pilones a las aceras, para evitar así estacionamientos constantes de coches y furgonetas, las cuales dificultan el paso no solo del tráfico rodado -con el peligro de colapsar las ambulancias-, sino que obligan los peatones a bajar al asfalto; segundo, la limitación de paso «efectiva» de vehículos pesados, que con una calle tanto estrecha se encuentran a menudo encallados; y tercero, la limitación del tráfico rodado durante la noche, solo con la excepción para residentes.

«Estas medidas serían un primer paso que demostraría la voluntad real de arreglar un problema enquistado que hace muchos años que dura», dicen. A la vez que se quejan que el dinero recibido de fondos europeos Next Generation se estén utilizando para «lavar la cara de muchas calles que no tenían ningún problema de tráfico: Font Vella, Forn, del Vall, Col·legi, plaza Jacint Verdaguer, etc».

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