MónTerrassa
VÍDEOS | La lluvia llena hasta arriba el embalse de Can Bogunyà de Terrassa

Terrassa vive desde este viernes un episodio de lluvias intensas que está dejando bien regado el territorio. Como ya adelantamos desde MónTerrassa, se prevé que las precipitaciones nos acompañen al menos hasta el próximo martes, día 20 de enero, aunque no se descarta que se prolongue unos días más.

La cantidad de agua recogida desde el viernes, según indican las diferentes estaciones meteorológicas de la ciudad, ya es importante. En varios puntos de la ciudad estamos hablando ya de más de 70 mm –en la plaza de l’Aigua ya son 80 mm–, y seguirá creciendo. Por suerte, el hecho de que sea lluvia fina y sin grandes ventoleras, está haciendo que las grandes inundaciones o problemas en el tráfico rodado sean pocos. Habrá que estar atentos en las próximas horas si continuamos sumando litros, especialmente, en aquellos puntos delicados, por ejemplo, en las rieras, bajo los puentes de la C-58, y en la zona sur de Terrassa.

Uno de los buenos indicadores para ser conscientes de la cantidad de agua que cae es el embalse de Can Bogunyà. Si cuando hay sequía podemos ver prácticamente el fondo, ahora, está, literalmente, desbordando. Así lo muestran los vídeos grabados este fin de semana por el geógrafo y amante de la meteorología, Jordi Meteo, quien ha enviado a MónTerrassa un espléndido testimonio visual:

Un paraíso natural lleno de leyendas

«Hacía mucho tiempo que no lo veía así, ¡como si fuera pleno otoño!», exclama el terrassense, que se ha acercado hasta el Llac Petit para medir las precipitaciones. La lluvia ya ha llenado los acuíferos de la zona norte y ha permitido ver manar la Font de la Misèria, principal fuente de abastecimiento del pequeño embalse, un espacio rodeado de mil y una leyendas y misterios.

Es la primera vez que lo vemos con esta cantidad en 2026, pero después de un 2023 extremadamente seco, en 2024 y, sobre todo, en 2025, tuvimos el placer de verlo desbordar en varias ocasiones.

El embalse recoge las aguas del torrente de Can Bogunyà, alimentándose de las aguas de lluvia y de las fuentes, principalmente de la Bardissa y de la Alzina. Se cree que fue construido en el año 1907 aunque su utilidad es una incógnita, nos cuenta Joaquim Verdaguer en su blog. Hay dos versiones; la primera, es que el propietario de Can Bogunyà construyó este pequeño embalse para abastecer los campos de su masía. Otra posibilidad, que en el año 1872, Andreu Marí compró la mina Vinyals para llevar sus aguas a Sabadell.

Además, una de las peculiaridades de este espacio –por contraposición al Lago Gran o de la Xuriguera (o Xoriguera)– es un paraíso natural que la leyenda negra esconde. Y hasta los instagramers se han atrevido a hablar de ello.

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