Plan de choque a las piscinas municipales de Terrassa para repararse los desperfectos y hacer un mejor mantenimiento. El Ayuntamiento ha anunciado que se llevarán a cabo varias medidas con el objetivo de evitar que se repitan las quejas de este año en que los usuarios lamentaban la suciedad que había al fondo de la piscina y el mal estado en que se encontraban las zonas de descanso. A pesar de esto, el balance ha sido positivo, con una afluencia de casi 130.000 personas durante los dos meses de temporada de baño.
Desde la concejalía de Deportes, se quiere recordar que se ha hecho un esfuerzo «para tener las piscinas en las mejores condiciones posibles», a pesar de tener un «contexto complicado por culpa de la sequía, y al hecho que durante los dos últimos años no se han podido vaciar para garantizar el mantenimiento óptimo de las instalaciones». Y a pesar de ser conscientes que no estaban al 100%, Alberto Muñoz afirma que «hemos querido continuar ofreciendo el servicio, porque lo consideremos del todo esencial para la ciudad durante los meses de verano».
Vaciado de las piscinas y reparación de la playa de Vallparadís
Hay que asegurar que las piscinas estén en el mejor estado posible para el verano del 2025. Este es el objetivo primordial que ya se ha puesto sobre la mesa y por el cual se ha decidido programar toda una serie de actuaciones a las cuatro piscinas. Eso sí, también han querido dejar claro que todas estas están sujetos a «si la situación de sequía no se reproduce» o empeora.
Con esto en mente, a principios de año está previsto que se vacíen las instalaciones para que una empresa especializada pueda hacer las tareas de mantenimiento necesarias y hacer frente al arreglo de los desperfectos que se hayan podido producir durante los dos años en que las piscinas no han podido ser vaciadas.
En cuanto a Vallparadís, que necesita una intervención de urgencia, ya se ha adjudicado por un importe de 102.369,86 euros a Obras y Servicios Deico SL, la reparación de la playa de la piscina, para minimizar eventuales pérdidas de agua que se puedan producir en el futuro. Las obras se iniciarán este mes de octubre y se prevé que finalicen antes de que acabe el año. Desde Patrimonio también han apuntado que hará seguimiento del alicatado del vas de la piscina y se harán las reparaciones que sean necesarias para detectar otros posibles escapes o reparaciones a realizar.
Y de cara en el año que viene, se espera poder mejorar el estado del césped presente a la zona de descanso de la Piscina de Vallparadís, cruzando los dedos para que las restricciones por sequía permitan la reguera y la posibilidad de hacer un mantenimiento regular de la instalación.

