Decenas de niños han quedado afectados por la procesionaria del pino después de estar jugando en un parque de Les Fonts. El pasado 31 de marzo, los monitores del servicio de comedor, con el acompañamiento del AFA, del centro educativo ubicado en Sant Quirze del Vallès salieron de excursión al Parc de la Depuradora. Esta zona verde está ubicada al núcleo de Les Fonts que pertenece a Sant Quirze pero se encuentra entre Terrassa y Rubí.
Era una salida para celebrar que se ponía punto y final en el segundo trimestre y de despedida por las vacaciones de Semana Santa. «Nos lo pasamos genial pero tuvimos que marchar antes de tiempo del parque porque había muchas orugas procesionarias, y algunos niños y monitores empezaron a sufrir reacciones alérgicas», manifiestan en la instancia que han presentado esta semana en el Registro General del Ayuntamiento de Terrassa y que ha publicado en las redes sociales la entidad SOM Les Fonts.
Varios niños mostraron síntomas pocos minutos después de estar jugando en el parque, mientras que otros la reacción llegó más tarde. Sea como fuere, «como resultado, menos de 24 horas después casi muchos niños de la actividad tienen erupciones cutáneas, irritaciones y alergias», lamentan desde la AFA.
La Asociación de Familias de la escuela Pilarin Bayés han pedido al Consistorio egarenc que «se hagan las acciones pertinentes y necesarias para poder disfrutar de este espacio del pueblo con total tranquilidad». El incidente se ha dado a conocer al resto de familias y vecinos, porque se pide precaución si se va al Parque, y también para que hagan todos juntos presión para reclamar una solución.
Síntomas y consejos ante la procesionaria
«Tenemos que ser conscientes de que este insecto es peligroso por los niños y por las mascotas, por las que puede llegar a ser mortal», recuerda la entidad vecinal. Y así es. Ahora hace unos días, desde
Para las personas, el principal problema radica en el contacto con los pelos urticantes que se dispersan y floten por los aires. Esto puede provocar irritaciones a la piel, nariz y ojos, en forma de picor. Si se produce un contacto directo con la oruga, el pelo se clava a la piel y puede dar una reacción alérgica en forma de urticaria (lesiones eritematosas a la piel) y en algunas ocasiones pueden producir una inflamación de la vía respiratoria ocasionando dificultad al respirar. La afectación cutánea es la más frecuente, las lesiones se localizan en las zonas expuestas de la piel, como el cuello y las extremidades. Las lesiones aparecen después del contacto y desaparecen en horas o pocos días.
Pero los animales son también una de las víctimas preferidas de la procesionaria. Se reconocen fácilmente porque acostumbran ir en fila o se amontonan. Como que a menudo es incontrolable donde ponen el morro o las patas los perros, hay que estar atento a los síntomas que en los animales son mucho más evidentes y rápidos de detectar: hipersalivació, se rascan demasiado y demasiado a menudo, dificultad respiratoria, nerviosismo, irritación y/o inflamación de la piel, úlceras y botellas, además de un posible aumento de la lengua o cambio de color (en el supuesto de que haya ingerido alguna).


