Se ha hecho esperar, pero ya está aquí. Más tarde que nunca. Con paciencia, todo llega, y la Rambla ya huele a castañas calientes. Allí donde esta antigua vía fluvial se encuentra con la plaza de Anselm-Portal de Sant Roc y las calles de Torrella y de Gutenberg. Había cierta inquietud. Pasaban los días y no aparecía la castañera de la Rambla, uno de los grandes iconos de la ciudad en esta época del año. Hubo momentos en que ya había un puesto la primera o segunda semana de octubre.
Y por eso, algunos habitantes de Terrassa apasionados por este fruto seco de alto valor energético, rico en vitaminas y bajo en grasas que nos puede ayudar a protegernos del frío del invierno y de las bajas temperaturas de las jornadas de otoño. Aunque con el cambio climático, las últimas castañadas se han vivido con mangas de camisa. No importa, un puñado de castañas calientes recién hechas siempre son un manjar caído del cielo, para quien le gusten, claro. Cabe decir que el puesto de la Rambla abrió ayer por la tarde. Por ahora, no se ha visto el que algunos años se colocaba en la intersección de las calles del Vall, Mayor y de la Cisterna.
Los permisos de venta a profesionales son del 1/10 al 15/12, y de las entidades del 25/10 al 1/11, informan desde el Ayuntamiento de Terrassa. Cuando se instalan y cuando venden lo deciden ellos.
Unas castañas llenas de historia
En Terrassa la tradición de venta de castañas es de tiempos inmemoriales. Antes de la Guerra Civil, una de las castañeras más populares era la que se situaba en la plaza Vella frente a la calle de Jaume Cantarer. Según recuerda el historiador Joaquim Verdaguer, en la época franquista había varios puestos de castañeras, pero quizá el más solicitado se encontraba entonces en la avenida de Jacquard, frente al puente del Passeig. Pero no era el único. También había castañeros en la calle de la Unió, y tenía bastante éxito. Con el tiempo, la más popular acabó siendo la castañera ubicada en la rambla d’Ègara frente al portal de Sant Roc. Esta castañera se hizo tan popular que en el año 2010 la declararon Capgròs del Año.

