Escrito enviado a MónTerrassa por parte de la dirección de la escuela Maria Galí, en Can Boada de Terrassa, que este año celebra su cincuenta aniversario, y que ha aprovechado este mes de junio para hacer una gran fiesta de aniversario de clausura.
El pasado viernes 6 de junio, la Escuela Marià Galí de Terrassa vivió una jornada muy especial para conmemorar sus 50 años de historia. Cerca de 400 personas se reunieron en el centro educativo en una celebración emotiva y llena de recuerdos, que reunió a antiguos alumnos, maestros, familias y miembros de la comunidad educativa de diferentes épocas.
La fiesta comenzó con una visita al interior de la escuela, donde se instaló un museo con objetos y recuerdos que recogían medio siglo de vida escolar. A lo largo de la tarde, los asistentes pudieron disfrutar de diversas actividades lúdicas, como photocalls temáticos y talleres infantiles, que hicieron las delicias de pequeños y mayores.

Compartir recuerdos, anécdotas y agradecimientos
El ambiente festivo estuvo amenizado por las actuaciones del grupo infantil «Toni i Tino», que hizo cantar y bailar a los más pequeños, y del grupo de versiones «Next to Hit», que puso música a una noche inolvidable.
Uno de los momentos más emotivos fueron los discursos, donde antiguos alumnos y directores compartieron recuerdos, anécdotas y agradecimientos. El acto culminó con las intervenciones del alcalde de Terrassa, Jordi Ballart, y la concejala de Educación, Patrícia Reche, que destacaron la labor educativa y social de la escuela a lo largo de los años y su implicación con el barrio de Can Boada.
Con esta fiesta, la Escuela Marià Galí cerró medio siglo de camino compartido con la ciudad y abrió una nueva etapa con la misma ilusión y compromiso de siempre.
