Este jueves tuvo lugar la primera asamblea de la plataforma Adolescencia Libre de Móviles – Terrassa. En el acto se expusieron los motivos que han llevado a constituir esta nueva entidad y también se puso sobre la mesa cuales serán los ejes estratégicos que los guiarán y algunas de las acciones que se quieren llevar a cabo. La voluntad última es atrasar la tenencia de los móviles hasta los 16 años, y para conseguirlo proponen movilizar las instituciones y familias.
Comunicado de Adolescencia Libre de Móviles – Terrassa
La creciente preocupación en relación al uso de los móviles y los efectos derivados de este uso en la infancia y la adolescencia, ha hecho que en escasas 3 semanas haya surgido un potente movimiento ciudadano, tanto a nivel de Catalunya y como del Estado, que reclama iniciar un debate público y social para regular su uso y combatir la actual presión social por la tenencia de un móvil al entrar a la ESO. En este contexto, un grupo de familias de Terrassa se han sumado a este movimiento y este jueves tuvo lugar la primera asamblea abierta a la ciudadanía. Durante la misma, se produjo la presentación del colectivo a la ciudadanía, se consensuaron cuáles serán los objetivos y como se organizarán para poder llevar a cabo las acciones consensuadas.
Desde Terrassa-Adolescencia libre de móviles, se quiere empoderar las familias y promover un pacto social para que el máximo número de familias atrasen la entrega del primer smartphone a sus hijos. Varios estudios, publicaciones y expertos han expuesto el impacto negativo que el uso de estos dispositivos comporta en los menores de 16 años, afectando su salud mental, sociabilidad, aprendizaje, concentración, descanso y autoestima, además que posibilita el acceso a contenidos inapropiados para su edad, el ciberacoso, el juego en línea y dando lugar en muchos casos a conductas adictivas.
Se considera que las familias tienen que poder decidir cuando dar un dispositivo a sus hijos, teniendo en cuenta su salud y bienestar. Según el informe de UNICEF “Impacto de la Tecnología en la Adolescencia” de 2021, la edad mediana del primer móvil es a los 10,96 años, de los cuales un 94,8% son con conexión a Internet. Estos datos, entre otros, ponen de manifiesto que se ha “normalizado” la tenencia de un móvil inteligente al iniciar los estudios de secundaría o incluso antes. Esta normalización crea una presión social, que impone tácitamente la entrega de un móvil al llegar al instituto, coartando toda libertad de decisión sobre la educación de nuestros hijos.
A esto se añade el reclamo de los profesores y centros educativos que ven como el móvil es un problema constante, una fuente de conflictos y que imposibilita el correcto desarrollo de la vida educativa. Desde Terrassa-Adolescencia libre de móviles creemos que hay que revertir con urgencia esta situación. Hace falta llegar a un nuevo consenso social respecto al uso de dispositivos inteligentes en el caso de los adolescentes.
Aun así, también están apareciendo algunas evidencias sobre el impacto del uso de las pantallas en la niñez, así como el uso y ejemplo que hacemos los adultos. Pensamos por lo tanto, que hace falta también incluir el uso de las pantallas en menores en el debate social.
Por este motivo, a través de esta iniciativa, se pretende:
1. Generar conciencia crítica en las familias y centros educativos sobre el uso de los móviles “inteligentes” a la infancia/adolescencia
2. Llegar a un consenso social respeto el uso de los móvil en los adolescentes, atrasando la edad de tenencia hasta los 16 años
3. Movilizar a las instituciones para que se regule el uso de móviles en el ámbito escolar – centras educativos de primaria y secundaria como zonas libres de móvil
Por todo esto, se proponen una serie de acciones:
1. Impulsar grupos de trabajo y comisiones en los centros educativos de cada barrio y ciudad para debatir el uso y riesgo de las pantallas, y, en el caso de los dispositivos inteligentes, dotar a las familias de argumentos para afrontar la presión social de librar el primer móvil a sus hijos e hijas menores de 16 años.
2. Promover espacios de debate, reflexión y prevención, dentro y fuera los centros educativos, a través de charlas y talleres para concienciar a menores y familias.
3. Impulsar un documento de compromiso entre las familias de cada escuela para hacer visibles todas aquellas que no quieran librar un teléfono móvil al empezar la secundaria. De forma que, en el momento de empezar la etapa de la ESO, las familias sepan que cuentan con el apoyo de otras muchas a las cuales quizás no conocen, pero que apuestan por una educación digital con las mismas características.
4. Realizar encuestas en la comunidad educativa para conocer de primera mano qué es la situación exacta respecto a la entrega de dispositivos móviles dotándonos así de mayores argumentos para rebajar la presión social.
5. Impulsar acciones porque los órganos pertinentes(consorcios educativos, consellerías y gobiernos respectivos) tomen medidas para proteger los menores de la adicción a las pantallas, de los riesgos de las redes sociales y los peligros del acceso a contenidos no apropiados en su edad. Esto incluye, la creación explícita de espacios libres de móviles en los recintos de educación primaria y secundaria.

