Terrassa continúa siendo una ciudad de chimeneas. Muchas han desaparecido, todavía restan de pie y recuerdan aquella ciudad del siglo XIX y XX. Aquí presentamos una de las más emblemáticas, la de la Saphil.
La SAPHIL o la Anónima
Lugar del emplazamiento: la plaza de la Anónima
Sus características: una estatura total, 36 metros.
Diámetro de la base, de 3 metros.
Diámetro superior, de 2,2 metros
Chimenea de base cuadrada con un fuste troncocónico.
Arriba tiene una plataforma con barandilla a la cual se accede por una escala de gato. A lo largo del fuste y en vertical se lee «SAPHIL».
Con el cierre de la Sociedad Anónima del Peinaje e Hilatura de Lana ahora hará 32 años, en 1991 (conocida popularmente comla Saphil, o la Anónima), en la calle de Galileo, en el barrio de Can Aurell, y la posterior recalificación de esta zona urbana, las cuadras fueron derrocadas y el espacio se transformó en el que hoy es la plaza de la Anónima, uno de los nombres populares con que se conocía la empresa, estela. Ahora hay una plaza y una zona de juegos infantiles, y la terraza de un bar. A la otra banda de la calle de Galileo se han levantado pisos, nueces y aprofotant las antiguesnaus, con su vuelta catalana, y hay un gran supermercado de Mercadona. También una plaza dura y la sede actual de Prodis.
La chimenea fue construida en 1961 y a lo largo de su fuste se adosaron, en medida gorda, las letras SAPHIL.

Plaza de la Anónima | J.M.O.
Sociedad Anónima de Peinado e Hilatura de Lana
Un grupo de empresarios constituyó el 11 de diciembre de 1919, la Societad Anónima de Peinado e Hilatura de Lana, dedicada a la hilatura de lana y a su manipulación hasta la venta de los productos manufacturados. Llegaron a ser las dos fábricas más grandes de la ciudad. El año 1990 cerraba y la inmobiliaria Aterba adquirió los terrenos. El 17 de noviembre de 1994 recibía el nombre de plaza de la Anónima el espacio entre la chimenea y Galileo, y se mantenía la segunda chimenea de 1961 y que cogía el lugar de la del centro de las naves.
Las chimeneas
Las chimeneas son historia viva de Terrassa. La implantación de las máquinas de vapor movidas con carbón obligó a crear un conducto para dar salida al humo, a los productos de la combustión: las chimeneas. Son un símbolo de la Terrassa de los siglo XIX y XX que permanece de pie y que ayuda la ciudadanía a recordar aquel pasado industrial, a tener en la memoria el que se dijo la ciudad del humo, la que hacía que paseando por la calle se escuchara el ruido de las lanzadoras.

SAPHIL | Joaquim Verdaguer

