Una de las plazas principales del barrio de Can Boada Casc Antic vivirá en los próximos meses un lavado total de cara. Lo ha informado este viernes día 12 de enero el Ayuntamiento de Terrassa en un comunicado, después de que el alcalde Jordi Ballart, acompañado del teniente Xavier Cardona y las regidoras Montse Alba i Patricia Reche hayan realizado una visita a la zona. Lo han hecho de la mano del presidente de la asociación vecinal, Juan Alfonso Fagundez, para evaluar cómo será este nuevo proyecto de remodelación
Las actuaciones se extienden a todos los niveles, desde el pavimento hasta el mobiliario. El objetivo es, dicen, «hacerla más accesible y agradable». El gobierno municipal no ha anunciado, por ahora, cuando está previsto que se inicien estas obras ni el calendario fijado de finalización. Tampoco el presupuesto asignado para esta obra. Sí pero que ha explicado en que consistirán.
Pavimento más resistente y mejoras en la zona infantil
Así, sabemos que habrá una renovación de todo el suelo de la plaza. Pasará de ser de piezas de losa a un nuevo suelo de hormigón imprimido. De este modo se busca que sea «muy resistente y permite un fácil mantenimiento», dejando atrás unas baldosas que hacían el suelo demasiado irregular, con el consecuente peligro si se rompían o se hundían. También que se prevé ampliar los alcorques actuales que hay en la plaza para evitar que las raíces puedan romper el nuevo pavimento, y a la vez, mejorar la capacidad de recogida de agua por parte de los árboles, pensando en épocas de sequía como las que estamos sufriendo.

Además, el Ayuntamiento tiene previsto reestructurar la zona de juegos infantiles. Se es consciente que el espacio se encuentra actualmente «muy desgastado por el tiempo» y que hay que arreglar el pavimento granular y la valla de madera delimitadora. También hay que retocar los bancos e incorporar algún nuevo elemento adaptado, como un columpio nido, para cumplir con el Pacto para la Accesibilidad focalizado en la inclusión de todas las zonas de juegos infantiles de la ciudad.
A la vegada, el proyecto contempla poner los actuales contenedores de residuos a la calzada, acompañando la zona de aparcamiento, la cual está prevista que pase a cambiar de lado. Con esta operación, el Consistorio quiere garantizar que la anchura de la acera libre junto a la plaza cumpla la normativa actual de accesibilidad.

Una nueva rampa accesible a la Ronda Ponent
No ha sido el único anuncio que el alcalde ha realizado durante la visita a Can Boada Casc Antic. Ballart también ha puesto en alerta a los vecinos que ya se encuentra en marcha el proyecto de una rampa accesible para conectar la ronda de Ponent con la calle del Teide. Esta actuación se encuentra enmarcada dentro de los proyectos financiados por los fondos europeos Next Generation 2. La voluntad es mejorar «las condiciones de accesibilidad en el espacio público y el acceso a los puntos del servicio de transporte público. Al mismo tiempo, es la mejor solución, creen, para resolver la estabilización del talud situado entre la ronda de Ponent, la calle del Cardenal Cisneros y la calle de Josep Marimon.

