A principios del mes de febrero, el calendario de fiestas local marca la llegada de los Tres Tombs. La entidad Amics de Sant Antoni Abat es la impulsora del evento, y suele movilizar a cerca de 200 personas entre carruajes, monturas y jinetes. Sin embargo, este año la ciudad se quedará sin esta actividad tradicional. Lo anunciaba hace un par de días Canal Terrassa, que recogía declaraciones del presidente de la asociación, Joaquim Riera, quien manifestaba que la falta de relevo generacional y de recursos económicos hacía inviable poder llevar adelante el evento.
La suspensión ha llegado hasta la comisión informativa de Proyección de la Ciudad, donde el Partido Socialista ha querido corroborar esta información y preguntar si no se ha planteado que sea el Ayuntamiento de Terrassa quien lo organice directamente. Desde el equipo de gobierno, el teniente de alcalde Joan Salvador se ha mostrado rotundo. «No consideramos idóneo que el Ayuntamiento dé este paso», ha dicho.
El principal argumento para dar esta negativa viene motivado por la polémica en la que los Tres Tombs se ha visto envuelto en los últimos años. «La fiesta pone en valor el pasado de los carreteros, y es un espectáculo, pero nos encontramos con la disyuntiva de que los tiempos han cambiado, y que actualmente hay una mirada en pro de los animales de alejarlos de este tipo de actos. Creemos que si la entidad organizadora, que es quien más aprecia este acto, no puede, desde el gobierno es mejor ser prudentes y mantener la neutralidad», ha insistido.

De hecho, en los últimos años desde la concejalía de Bienestar Animal se ha trabajado para que las entidades que usaban animales, como la Cabalgata, el Hombre de las Narices o el Carnaval, dejaran de hacerlo. Solo quedaban los Tres Tombs, y los colectivos animalistas siempre hacían patente su descontento con pancartas y abucheos el mismo domingo de desfile. La incorporación de un protocolo para el control de la salud de los caballos participantes fue un paso adelante, pero no suficiente, a su parecer.
De hecho, desde algunas entidades, al conocer la noticia ya la han valorado positivamente, como es el caso de la Asociación Vegana de Cataluña:
La no-celebración dels Tres Tombs a Terrassa aquest 2026 obre un debat necessari: cap tradició pot justificar l’ús d’animals com a eines o decorat. Les festes poden reinventar-se sense explotació i amb valors de respecte i empatia.@ajterrassa #trestombs#associacioveganacatalunya pic.twitter.com/kvuRZYnary
— ASSOCIACIÓ VEGANA DE CATALUNYA Ⓥ (@AssVeganaCat) January 21, 2026
Una entidad detrás del evento para garantizar su continuidad
Es por eso que el Ayuntamiento ha preferido mantenerse al margen y no destinar dinero del erario público a financiar totalmente la fiesta. La noticia ha sido recibida con ciertas reticencias por parte del PSC que ha lamentado que «no queremos que se pierda» y que considera que se podría haber intentado buscar una alternativa, mientras que desde el PP y VOX han sido más críticos sobre por qué no mantener «la tradición» y sobre el modelo del gobierno municipal a la hora de apoyar algunas actividades.
Sin embargo, la parte animalista no es la única razón que se ha esgrimido desde el gobierno. A pregunta de los populares, Salvador ha hecho énfasis en que la clave es que debe ser una entidad quien sea la impulsora para evitar que estos actos se pierdan. Sin el apoyo de una entidad que aporte recursos humanos y gestione el evento, no se organizará. «Podemos hacer esfuerzos ofreciendo logística y seguridad, como hemos hecho hasta ahora, pero no organizando directamente el acto, y menos si es controvertido. Por eso insistimos a Sant Antoni Abat que lo intentaran, pero no ha podido ser».
Este es el modelo en el que se fundamenta la gran mayoría de actos que tienen lugar en la ciudad, sea la misma Cabalgata de Reyes (El Social), Carnaval (Mascarada), la Feria de Abril (Coordinadora de Entidades Andaluzas) o actos deportivos como la Media Maratón (Asociación Deportiva Media Maratón), donde el Ayuntamiento aporta una parte más o menos importante del presupuesto, pero es la entidad quien se responsabiliza.

