El 10 de diciembre de 2018, el Ayuntamiento de Terrassa asumió plenamente la gestión del servicio de abastecimiento de agua en la ciudad, a través de la empresa municipal Taigua. Una decisión valiente, que nos ha convertido en referente para muchos otros municipios que también tienen la intención de liderar la gestión del agua desde la administración pública.
Seis años después de aquel hito, podemos decir que Terrassa ha establecido las bases para consolidar un servicio público de calidad, eficiente, transparente, participativo y social; además de crear un modelo de gestión del agua que ha incorporado una visión medioambiental y también social.
Un buen ejemplo de esto son las inversiones y mejoras en las instalaciones, que en los últimos años nos han permitido avanzar en la renovación de la red de distribución, mejorar el rendimiento de los equipos electromecánicos e implantar un sistema de detección de fugas mediante sondas. Solo en este año 2024 Taigua ha invertido más de 5 millones, lo que ha permitido renovar más de 12 mil metros de tuberías de la red de distribución de agua potable en la ciudad. Además, ha invertido en nuevas acometidas y ha mejorado la sectorización de la red, con una inversión total de 3 millones de euros. Y aún otro dato: el año pasado en concreto, entre la red de distribución y los ramales domiciliarios, se repararon 432 averías, lo que supone un incremento del 32% respecto al año 2022. Así, en 6 años, TAIGUA ha superado dos veces la inversión máxima realizada por el anterior operador en sus 9 últimos años de gestión. Toda esta inversión, además, se ha hecho manteniendo unos precios ajustados.
El hecho de que el agua sea pública, también nos ha permitido trabajar para paliar los efectos de la sequía. En este sentido, y respecto al año anterior, este 2024 la ciudad ha reducido en 725.211 m³ (5.4%) el caudal total aportado a la red y cabe destacar que el 27% de este ahorro ha sido resultado de la mejora de la eficiencia hidráulica por parte de Taigua. También con el objetivo de hacer frente a la emergencia por sequía, este 2024 se ha trabajado para aprovechar el agua regenerada de la depuradora de Terrassa y la búsqueda, adecuación y legalización de posibles pozos para el riego de espacios verdes o la limpieza de calles.
Paralelamente, para fomentar el ahorro entre las personas usuarias, Taigua ha actualizado la estructura de las tarifas para que sean más equilibradas, equitativas y corresponsables. Así, se han implementado unos cambios que no son de carácter lineal, sino que están determinados por el consumo. La nueva estructura establece un primer tramo de 60 litros/hab./día, que corresponde a los requisitos básicos de agua; un segundo tramo que se sitúa en los consumos medios, de 60 a 100 litros/hab./día, y un tercer tramo, superior a esta cifra, donde ya empezaría a haber un consumo susceptible de mejorar. Los primeros metros cúbicos de consumo se facturan al precio del primer tramo, que es más bajo para fomentar el ahorro y, a medida que el gasto aumenta, también, el precio del agua. Así, quienes hacen un consumo responsable, obtienen beneficios y por tanto, se incentiva el ahorro y el uso responsable del agua. Por tanto, y para dar información precisa que sabemos que preocupa: los primeros 100lhd tienen un precio de 1,68€, que en Barcelona tienen un precio de 2,27€ y en Sabadell 1,97€.
Resolviendo preocupaciones o relatos malintencionados:
- ¿El precio del agua de Terrassa es caro o desproporcionado? No.
- ¿Podemos reajustar algunos aspectos para mejorar estas tarifas? Sí, y en eso estamos trabajando ya con el Observatorio del Agua de Terrassa a quienes pedimos que estas tarifas pudieran tener un año entero de recorrido y nos lo aceptaron, porque realmente el objetivo del OAT y el del Ayuntamiento es el mismo: la calidad del servicio y la concienciación de la ciudadanía.
Es importante decir que nuestra ciudad hace un uso bastante coherente del agua. Actualmente, el consumo de agua en Terrassa por persona y día es de 92 litros, con una tendencia a la baja. No obstante, a pesar de estar por debajo de los 100 litros, la voluntad del Ayuntamiento es que esta cifra siga reduciéndose de manera progresiva para llegar al máximo de personas que consuman en este primer tramo para los ahorradores de 60 litros/hab./día que estará bonificado.
Todas estas acciones han permitido a TAIGUA reducir su necesidad en recursos hídricos, incluso cuando la población de Terrassa ha ido incrementando a lo largo de los años. De hecho, calculamos que si TAIGUA no hubiera realizado una labor divulgativa para reducir consumos por parte de los usuarios, y una intensa labor de reducción de fugas, habría tenido que inyectar, manteniendo consumos per cápita y rendimientos del 2018 (correspondientes a la red en el estado transferido por Mina) unos 15,057,968 m3 de agua.
Si, teniendo una empresa pública el principal objetivo es la ciudadanía, dar un servicio de calidad y tomar conciencia del uso del agua y valorarlo, es decir, hemos animado a la ciudadanía a consumir menos, y lo hemos conseguido.
Y por otro lado, la empresa pública también nos ha permitido ampliar las políticas sociales para garantizar que, efectivamente, el agua sea un derecho para todos. Mejorar las condiciones de acceso a la tarifa social del agua se ha materializado este año como consecuencia de los cambios introducidos en la Ordenanza reguladora de la prestación patrimonial de carácter público no tributario sobre el servicio de abastecimiento de agua.
Una de las novedades es que, desde el mes de enero, la tarifa social municipal se obtiene tramitando el canon social. Se aplica automáticamente a todos quienes tengan el canon social de la Agencia Catalana del Agua. Así se equiparan las condiciones entre las dos bonificaciones. La de la Generalitat se aplica al canon del agua y la del Ayuntamiento se aplica al consumo. Esta ayuda fue implantada en el año 2013 para garantizar el derecho al agua de las personas más vulnerables.
Creo que es importante remarcar que la gestión pública del agua, nos ha permitido impulsar la participación ciudadana y un nuevo modelo de gobernanza mediante el Observatorio del Agua de Terrassa, que hace una gran labor para difundir una buena cultura del agua en las escuelas; además de fomentar el debate en torno a este bien esencial.
En un momento en que parece que prospera la idea de que la gestión indirecta de los servicios, es decir, por la contratación al sector privado, es más beneficiosa; Taigua demuestra todo lo contrario.
Terrassa adoptó hace unos años una decisión valiente y hoy, eso nos permite gestionar un bien común y esencial con criterios sociales, medioambientales y de bienestar colectivo. Así pues, podemos sentirnos orgullosas y es un buen momento para felicitarnos como ciudad porque lo estamos haciendo bien y continuaremos haciéndolo bien. Gracias a la profesionalidad y la labor de Taigua, en Terrassa hemos abierto camino a un modelo nuevo y de progreso vinculado al agua, con el objetivo de crecer en bienestar, en calidad de vida y en justicia social.
Es normal que haya voces e intereses que quieran hacer creer que esta gestión no es sostenible ni eficaz, pero vale decir que siendo una empresa pública estamos sometidos a procesos de validación, de fiscalización, a ser cuidadosos y a rendir cuentas de todo a diversos organismos e instituciones, como por ejemplo al propio consejo de administración de la empresa pública.
Por tanto, más transparencia que esta, no puede haber. Por eso, defendemos la gestión pública, porque la ciudadanía tiene el derecho de tener toda la información y saber a dónde se destinan todos y cada uno de los ingresos de la empresa.
Para terminar, entiendo perfectamente que, a veces, puede resultar incómodo que se puedan plantear otros modelos de gestión cuando existen intereses y otros poderes, pero hay que ser cuidadosos con la información y no tergiversarla ni manipularla, y más cuando la propia gestión ya tiene herramientas de control, y cuando se puede averiguar fácilmente cuál es la información correcta. No tiremos por tierra el trabajo y dedicación de los operadores públicos y de los servicios gestores de un ayuntamiento. No es justo.
Gracias Taigua por todo el trabajo (bien) hecho, y que sea por muchos años más.
Artículo de Patricia Reche, teniente de alcalde de Transición Ecológica
