A diferencia de lo que ocurrió para las elecciones municipales de 2023, en esta ocasión Meritxell Lluís no ha tenido oposición porque solo había su candidatura y ha obtenido el apoyo unánime de su partido para volver a ser la candidata de Junts por Terrassa en los comicios de 2027. Fue anoche en la asamblea de la formación independentista, en la que la votación secreta reflejó un inequívoco cien por ciento para quien es, actualmente, tercera teniente de alcalde de Promoción Económica y Educación del Ayuntamiento de Jordi Ballart. En esta ocasión, su oponente para 2023, Montserrat Caupena, concejala de Participación y Calidad Democrática, se ha alineado detrás de ella en un tándem en el consistorio que le permite a Ballart mantener un gobierno en minoría. En declaraciones a MónTerrassa, Lluís afirma que la unanimidad de la militancia es una demostración de apoyo a su labor en el gobierno municipal, desde que entraron con las dos concejalas después de las últimas elecciones.
«La lectura de esta unanimidad de la militancia creo que es porque hemos hecho un muy buen trabajo en el Ayuntamiento», asegura Lluís de la votación de anoche. «Estamos haciendo un muy buen trabajo y esto es el reflejo de que Junts por Terrassa gobernamos la ciudad y lo sabemos hacer bien», reitera sobre este acuerdo con la formación de Tot per Terrassa de Ballart que se quedó hace más de un año sin los dos concejales de ERC que salieron del gobierno, pero ahora con los dos de Junts consigue ir aprobando sus decisiones con el apoyo directo o indirecto del PSC o de la misma ERC.

«Cuando nos presentamos, decíamos que queríamos dejar huella en el gobierno municipal y nosotros creemos que estamos dejando huella en todo el trabajo que estamos haciendo, tanto Montserrat como yo, en las diversas áreas que llevamos», desarrolla la portavoz del grupo de Junts. «Servir a la ciudadanía se puede hacer tanto desde el gobierno como desde la oposición, pero es verdad que desde el gobierno tienes más margen de maniobra», valora positivamente. «Naturalmente, si tuviéramos la alcaldía, esta manera de hacer y de ser que nos caracteriza sería más palpable», no se está de decir Lluís.
Quien reemplazó a Miquel Sàmper como jefe del grupo municipal, entonces en la oposición, en 2000 cuando este se fue como consejero de Interior al gobierno del presidente Quim Torra, matiza que a pesar de ser el primer partido de la ciudad de Terrassa que ha confirmado su candidata aún no están «en el estadio de la elaboración de las listas». «Hacer una lista electoral es lo más difícil que hay para un candidato, porque tienes que elegir y tienes que poner un orden, pero yo no solo pongo en valor a todos y cada uno de los militantes de Junts y la Joventut Nacionalista de Catalunya sino el trabajo hecho con Montserrat, que lo hacemos absolutamente coordinadas».
Una decisión no tomada de seguir en el ejecutivo local
Otra cosa es lo que entreguen las elecciones municipales de mayo de 2027, aún con la incógnita de si Ballart se volverá a presentar. ¿Lluís volvería a entrar en su ejecutivo? «Todo dependerá del programa de gobierno. Lo primero de todo es esperar a ver los resultados electorales y, después, si somos capaces de ponernos de acuerdo. Lo decidiremos en función de estos resultados y de si somos capaces de vestir un proyecto colectivo, que es lo que la ciudad necesita. No está decidido nada», deja en el aire la candidata.
El acercamiento demostrado entre Ballart, que fue alcalde socialista antes de dejar el partido en 2017, con el PSC para aprobar indirectamente presupuestos y ordenanzas el noviembre pasado, puede hacer pensar que hay una convergencia para volver a unir sus caminos. Y que, incluso, se podría producir una alianza electoral. Teniendo en cuenta que encuestas no publicadas señalan que la extrema derecha de Vox puede aumentar sus tres concejales y Aliança Catalana también puede entrar en el Ayuntamiento. Y debilitar aún más formaciones como Junts, ERC y el PP hasta el punto de desaparecer.
La presencia de Vox y la posible entrada de Aliança Catalana
Lluís explica que desconoce estas encuestas. «Pero, la verdad, es que no nos intimidan», recalca. «Sabemos qué significa hacer política desde la adversidad», recuerda de la época del referéndum de independencia del uno de octubre de 2017. «El gran problema es la representación que ya nos encontramos en el pleno, con un grupo municipal de Vox que se dedica a incitar al odio, la división y la crispación en la ciudad», señala. «No nos gusta, combatiremos las mentiras que dicen, la demagogia que hacen, de la misma manera que, por los discursos a nivel nacional de Aliança Catalana, haremos lo mismo plantándoles cara», garantiza Lluís.

«No nos da miedo, trabajamos para construir precisamente estos muros de esperanza ante estos discursos que son populistas y demagógicos», añade la responsable de Junts. «Nosotros haremos un discurso con firmeza, que sea positivo, constructivo, optimista, una Terrassa para todos y donde las personas deben estar en el centro de cualquier política municipal», concluye como proclama la candidata.

