Era la primera bilateral entre el alcalde de Terrassa, Jordi Ballart, y el consejero de la Presidencia, Albert Dalmau, en la época del gobierno del socialista Salvador Illa y el principal anuncio ha sido el inicio de obras de la futura oficina conjunta entre la Policía Municipal y los Mossos d’Esquadra en los antiguos juzgados de la Rambla d’Ègara a mediados de 2028. Un proyecto del que las dos administraciones habían hablado, pero que aún no tenía fecha. Una vez rehabilitado el edificio antes de 2030, en la planta baja habrá una Oficina de Atención Ciudadana policial y en las plantas superiores los despachos de la policía catalana. El otro anuncio importante de esta reunión en el Palau de la Generalitat, con siete concejales y siete secretarios y técnicos del Gobierno, ha sido la actualización del calendario incumplido de construcción y ampliación de los Centros de Atención Primaria (CAP) de la ciudad. Por otro lado, también se ha obtenido el compromiso de reflejar en los estudios en redacción de la Ronda Nord el enlace de Les Aimerigues con la B-40 a la altura de Can Boada.
«Es una gran noticia, después de haber pasado por diferentes proyectos, por diferentes consejerías, también por uno de carácter privado que fue un fracaso, que se haya podido llegar a este acuerdo para que sea un edificio policial para los Mossos d’Esquadra, pero también para que en la planta baja pueda haber un espacio de denuncias, de atención ciudadana y, sobre todo, para reforzar la proximidad policial con la ciudadanía», ha destacado Ballart de la futura oficina en los antiguos juzgados de la Rambla, en un entorno que «en diecisiete años se ha ido degradando». El alcalde se felicitaba por el anuncio que, momentos antes en la rueda de prensa, había efectuado el consejero Dalmau como maestro de ceremonias. «Este es uno de los acuerdos importantes, con una inversión de 9 millones de euros (9,3)», había avanzado el consejero subrayando el carácter «de transformación al servicio de la ciudadanía» de este espacio. «El inicio de obras debe ser a mediados de 2028, con el objetivo de terminar este equipamiento antes de 2030», ha detallado Ballart.
El CUAP de Països Catalans con horizonte para 2028 o 2029
El otro gran eje de la reunión ha sido desbloquear un Plan de Salud, acordado en 2023 por parte del anterior gobierno de ERC de Pere Aragonès en cuanto al despliegue de centros de atención primaria, y que cuenta con un nuevo compromiso ahora por parte del gobierno Illa. «Estamos trabajando todos juntos para acortar los plazos, de tal manera que estas transformaciones se logren lo antes posible», ha asegurado Dalmau. Por su parte, Ballart ha precisado que el nuevo CAP-CUAP (Centro de Urgencias de Atención Primaria) que se debe construir en la plaza dels Països Catalans, al lado de la carretera Montcada, debería tener su proyecto técnico redactado «en principio, en 2026» y debería estar terminado «entre 2028 y 2029».

De forma complementaria, el Ayuntamiento también quiere ubicar en esta parcela un hospital de atención intermedia, aprovechando un terreno que queda libre en la calle Pau Marsal. De esta manera, allí se trasladaría el actual espacio sociosanitario de Sant Llàtzer, en el Centro, que se ocupa de pacientes de larga duración y personas mayores. «Es importante el estudio y la planificación de este hospital, conjuntamente con el CUAP, porque habría un sistema sanitario en los Països Catalans en una zona muy bien comunicada», ha destacado el alcalde.
Respecto al nuevo CAP Nord, que debe sustituir al desfasado de la avenida del Vallès, Ballart también ha situado «entre 2026 y 2027 el inicio de su proyecto técnico» en la plaza de la República. Simultáneamente, se pide a la Generalitat que, una vez quede libre el actual CAP Nord, este se destine a un centro de salud mental. Las fechas para la redacción del proyecto técnico de la ampliación del CAP Sud, en la avenida Santa Eulàlia, el alcalde también las sitúa entre este año y el próximo. Mientras que, en el caso del CAP Rambla, el mismo Ballart asume ahora que «se descarta» un desdoblamiento en un segundo edificio, tal como había hecho saber en los últimos meses el Gobierno. «El desdoblamiento se hará en el mismo edificio y Salud nos debe quitar algunos servicios estructurales (administrativos) para poder descongestionarlo», ha reconocido remitiéndose a un futuro estudio conjunto.
Más terrenos para pisos de alquiler y cesión de polideportivos
En este caso, como en el de la edificación de vivienda pública en terrenos disponibles o en el de la transferencia de polideportivos, se han creado comisiones de trabajo entre el Ayuntamiento y la Generalitat. Para la primera, se ha dado a conocer que, en estos momentos, hay 14 terrenos en reserva pública en la ciudad: 10 de titularidad municipal, 3 de la Generalitat y 1 privado, para 312 pisos de alquiler asequible. Con el objetivo de que, este mismo año, se añadan otros para llegar a los 600, según ha cifrado Dalmau. En la misma línea, la comisión para los polideportivos debe servir para la transferencia de los equipamientos de Vilardell, Pla del Bon Aire y Can Palet-Can Jofresa. «Unas instalaciones deficitarias y obsoletas», ha definido Ballart.
No aparece en los papeles ni el consejero Dalmau lo ha manifestado en la rueda de prensa, pero verbalmente el Gobierno también se ha comprometido a incluir el enlace de Les Aimerigues a la B-40 cuando se haga público el trayecto definitivo de la Ronda Nord, que debe alargar la autovía hacia Sabadell, según han explicado los responsables municipales. Su realización descongestionaría el noroeste de Terrassa y está calculada entre seis y ocho millones de euros.
Compromiso para el enlace de Les Aimerigues
Ballart sí que ha sacado públicamente el agravio de que Can Parellada se haya quedado fuera de la primera convocatoria de subvenciones del Plan de Barrios de la Generalitat. Por lo cual el Ayuntamiento ha presentado recurso. Pero el alcalde se ha mostrado conciliador, deseando que la rehabilitación de este barrio terrassense sí entre en la segunda convocatoria. Y Dalmau también ha querido recordar que habrá más convocatorias pronto para poder acogerse a ellas. «Creo que existe una buena normalidad con el Ayuntamiento de Terrassa», ha querido recalcar el consejero cuando se le ha preguntado por una posible visita oficial de Illa a la ciudad, que Ballart espera desde su elección como presidente. Esta podría efectuarse próximamente, según los asistentes, mientras que la Comisión Bilateral debe tener continuidad con una reunión anual.

