En esta tercera y última entrega de la entrevista de esta semana al alcalde de Terrassa, Jordi Ballart, que no evitó ningún tema, dibuja algunos de los proyectos de ciudad para mejorar su fisonomía, como un céntrico Portal de Sant Roc en cuarentena que, este mes de febrero, debería saber cómo empieza a revivir. Pero, entre tanto, una de las mayores preocupaciones de la ciudad es su movilidad sostenible, con una Zona de Bajas Emisiones a punto de sancionar y una red de autobuses que causa malestar.
Ballart también aborda las dificultades del comercio tradicional, algunas manifestaciones culturales que no se repetirán, proyectos deportivos en transición y la gran incógnita de saber si se volverá a presentar por tercera vez como líder del grupo independiente Tot per Terrassa en las elecciones municipales de mayo de 2027. Dice que lo decidirá antes de Semana Santa.
El nuevo enlace de las Aimerigues, además de la futura estación de Terrassa-Oest en Can Boada, también es para pacificar calles céntricas como Arquímedes y Galileo, en Ca n’Aurell. Pero todos estos desvíos después afectan el tráfico de otros barrios como La Cogullada. ¿Cómo pueden reconducir todas estas quejas sobre la movilidad en Terrassa?
Nadie debería pagar por el crecimiento del tráfico en sus calles. La gestión de la movilidad es muy compleja. Y aún cuesta mucho que haya la cultura del transporte público. Además, lo que está pasando ahora mismo con Rodalies, tampoco ayuda en nada a que la gente deje el coche. Pero sí hay decisiones que deben tomarse en Terrassa y esperamos que ocurran rápido. Por un lado, la construcción en la Rambleta de una rotonda que debe derivar el tráfico a vías alternativas. Se trata de la rotonda de la Porta Sud, proyectada en el Plan Territorial Metropolitano, mucho antes de que existiera el Hotel Don Cándido. Es una gran rotonda en la entrada de la ciudad para desviar el tráfico hacia la Ronda de Ponent, la B-40 y la avenida del Vallès. Y esto lo debe hacer la Generalitat.
Es verdad que tendremos que acabar de comprobar los flujos de vehículos hacia los barrios oeste de la ciudad. Sobre todo, si no queremos que atraviesen Galileo y Arquímedes dando la posibilidad, desde la altura del Don Cándido con esta rotonda, de tomar la Ronda de Ponent y la B40. Hay que vigilar que este flujo no termine perjudicando con más tráfico el barrio de La Cogullada. Esto, más la estación Terrassa Oest, más las Aimerigues, más las actuaciones este verano en una primera fase en la calle Arquímedes, con ampliación y mejora de las aceras, y junto con la Zona de Bajas Emisiones (ZBE), que se ha ampliado a todo Ca n’Aurell, debe hacer que haya menos coches.
Precisamente, el primero de febrero se debe empezar a multar de forma efectiva en la ZBE. Y el grupo municipal de Vox ha presentado un recurso en contra. No sé si esto lo detiene y qué confianza tienen de que los automovilistas lo entenderán cuando empiecen a recibir las sanciones, si además también se ponen en marcha sanciones en la zona ampliada de peatones este primer trimestre?
En cuanto al recurso de Vox es una contradicción. Ellos saben perfectamente que esto viene de una directiva europea y una ley del cambio climático que obliga a las ciudades de más de 50.000 habitantes a delimitar unas zonas de bajas emisiones. Lo están haciendo ciudades incluso como Badalona, que habían dicho que no las aplicarían. Y en municipios en los que Vox participa en el gobierno, como en Castellón. Están engañando y mintiendo a la gente. En estos momentos, La ZBE en Terrassa solo afecta el 3% del parque de vehículos de los residentes. Y estas personas, que son pocas, tienen 24 días al año para entrar libremente. Estamos hablando de lunes a viernes en unos horarios muy concretos. Y tienen un abanico tan amplio de excepciones que, seguramente, para muchas de las situaciones podrán acceder. Hemos llegado a la conclusión de que afecta a muy poca gente. Lo que sí debemos hacer es intensificar la comunicación. Porque hasta ahora, creo que no lo hemos hecho suficientemente bien. La gente debe saber que hay todas estas excepciones, dónde encontrarlas.
Por otro lado, hay un malestar con el servicio de autobuses por los cambios de horarios desde el uno de enero. Hasta que no se produzca la nueva adjudicación de concesionaria de aquí a dos años, ¿cómo se puede compensar esta desconfianza con la empresa mixta Tmesa, que también tiene en guardia a las asociaciones de vecinos sobre la futura red planteada por el Ayuntamiento?
Lo que debemos dar es un mensaje de tranquilidad. Porque llevamos muchos años hablando de una concesión de muchos millones, muy complicada, que además se debe informar a Europa, a diferentes organismos españoles. No será un proceso fácil y, en el momento que la saquemos, habrá empresas que perderán, que probablemente harán un recurso, que un juez puede detener el proceso como ya sucedió. Lo que estamos haciendo es garantizar cada año unas inversiones, a pesar de estas prórrogas que se repiten. Se han creado, incluso, líneas nuevas. Es un equilibrio porque la empresa Tmesa también vela porque cuadren los números. Propusieron una serie de ajustes hace unas semanas que han generado este revuelo. Es cierto que los horarios no estaban publicados y tampoco se cumplían porque los autobuses llegaban tarde. Básicamente, porque hay obras e incidencias.
Estamos intentando ajustarlo y aún no hemos llegado al encaje perfecto. Esta semana hemos tenido varias reuniones con Tmesa y estamos terminando de ajustar los horarios para que termine este malestar, sobre todo en horas punta por la mañana cuando muchos niños y niñas van a los institutos y los horarios de sus entradas y salidas no cuadran con los de los autobuses. No es fácil porque nosotros marcamos unas prioridades y la empresa marca las suyas. Intentamos llegar a un punto de equilibrio para que el servicio no perjudique a los ciudadanos, ni ahora ni durante el proceso hasta que tengamos un nuevo licitador. Y cuando lo tengamos, igualmente. Porque el licitador también querrá hacer ajustes.

¿Se adjudicarán este año las obras de reforma del Portal de Sant Roc con el nuevo parking?
Si todo va bien, en el pleno de febrero aprobaremos el proyecto ejecutivo. Y la idea es que las obras comiencen el primer trimestre de 2027.
¿Se cumplirán los plazos?
Esperamos que se cumplan. Ya no depende de otras empresas, lo hará la empresa municipal Egarvia. Pero lo importante es que en el pleno de febrero aprobamos el proyecto ejecutivo. Este año se trabajará el proyecto y, durante el primer trimestre del próximo año, comenzarán las obras. El proceso, por eso, será complicado porque las obras no son fáciles. El Portal de Sant Roc es una arteria comercial importante de la ciudad. Y habrá un agujero, un año largo, dos, con todos los impedimentos que eso implica y los contratiempos básicamente para el comercio y los vecinos y vecinas.
¿Los locales comerciales que no encuentran arrendatario ni comprador lo tendrán más sencillo si el proyecto está en marcha?
Esperamos que sí. Cuando entramos al gobierno como Tot per Terrassa en 2019, nos encontramos aquella situación en el Portal de Sant Roc. Con unos informes técnicos que nos decían que no aguantaba y que debíamos cortar el tráfico. Podríamos haber hecho la obra al cabo de unos meses. Pero fue justo después de la pandemia y valoramos que, después de que los comercios hubieran estado cerrados meses, si debían estar dos años más con obras, no los hubiéramos reactivado sino que los hubiéramos perjudicado. Ahora, esperamos que con el nuevo Portal de Sant Roc tengamos un eje como nueva centralidad en la ciudad, como lo fue durante muchos años. Queremos que el Portal de Sant Roc sea un poco el Times Square terrasense. Un lugar donde pasen cosas, donde se puedan volver a recuperar los escenarios de Fiesta Mayor. Y estamos ya trabajando en el proyecto de futuro del Parc dels Catalans. Es un espacio que nos ha quedado degradado, totalmente obsoleto. Hay la intuición de que aquello puede ser un espacio para niños, familias, rodeado de escuelas. Hay muchas sombras, muchas subidas y bajadas, debe ser diáfano. Eso significa que el Portal de Sant Roc debe ir acompañado del Parc dels Catalans y debe ligar con la puerta de entrada debajo de la Rambleta. La obra del Parc dels Catalans no la podremos hacer tan rápido como el Portal de Sant Roc, pero sí su concepción.
Y este eje también debe ser positivo para el comercio. Debemos hacer que la ciudad sea amable, agradable para que la gente venga. Es verdad que cierran tiendas emblemáticas y centenarias. Muchas porque no hay relevo generacional, otras porque tienen la competencia de la tienda más grande del mundo, que es el comercio online. Otras por las grandes superficies. No tenemos grandes superficies como en ciudades del entorno. Terrassa podría haber tenido una gran macro superficie como la Maquinista o Diagonal Mar y, deliberadamente, no se quiso eso. Pero sí que es verdad que la gente de Terrassa se va a las grandes superficies fuera porque tienen facilidad de aparcamiento y una competencia muy grande. Debemos intentar estar cerca de ellos, escucharlos, facilitar el asociacionismo en el ámbito del comercio también. Se han creado cuatro o cinco asociaciones de comerciantes en los últimos meses y eso creo que es muy positivo.
En este sentido, la Cámara de Comercio dice que está esperando sus indicaciones para implicarse en el futuro Palacio Ferial, que se debe hacer demoliendo el actual Recinto Ferial en el paseo Veintidós de Julio. ¿Cómo está la discusión?
Con la Cámara se han hecho muchas reuniones. Hemos ido juntos a Fira 2000 y Fira Barcelona. Ayer se hizo una reunión, precisamente, con la Cámara programada desde hace tiempo para ver cuál es la estrategia. Nosotros no queremos hacer el Palacio Ferial solos, porque no tenemos capacidad y porque debemos ir con el sector. Gracias a Fira 2000, la empresa pública que construye las ferias, y también a la consejera de Economía, Alícia Romero, que nos abrió las puertas y, sobre todo, desde Fira Barcelona, vimos que hacerlo en el lugar previsto inicialmente como Palacio Sur, en el polígono de Can Guitard, no era adecuado. Debía estar bien comunicado, dentro de la ciudad, con transporte público. La conclusión es que se debe hacer en el mismo lugar donde está el Recinto Ferial. También es una oportunidad para la avenida Veintidós de Julio. Esto nos permitiría pedir a Adif, la empresa estatal de infraestructura ferroviaria, de prolongar el soterramiento de las vías de la Renfe hasta Can Boada. Además, iría un parking debajo. Todo esto está valorado en 30 millones de euros. Se haría con financiación externa. El Ayuntamiento podría hacerlo pidiendo un crédito, pero siendo un espacio de dinamización económica creemos que los sectores empresariales y económicos de la ciudad deben participar. La Cámara está dispuesta y estamos a punto de ver con qué fórmula. Podría ser un consorcio, como ya tuvimos con Fira de Terrassa, u otra fórmula jurídica. Aún no hay un calendario, pero sí que tenemos un anteproyecto del edificio. Y debe ser la oportunidad de una mejora con el soterramiento hasta Can Boada, conectando de manera diferente Veintidós de Julio con la Rambla.
Para el Vapor Ros, en el Centro, como futuro centro museístico de Terrassa, ¿cuentan con la ayuda de la Generalitat para financiar los 40 millones de euros con que se calcula el proyecto?
En la bilateral, no se habló de este tema. En diversas reuniones y conversaciones que hemos tenido con la consejera Romero, ella sí que se ha implicado porque, inicialmente, también había la posibilidad de que el Palacio Ferial se hiciera allí. Después vimos que por espacio, por los metros cuadrados, por la distribución, no era viable. La decisión en el Vapor Ros es hacer el Museo de Arte Local. Pero, evidentemente, este museo debe ir acompañado de algún otro tipo de actividad cultural o social para hacer viable el proyecto. Aquí habrá dinero público del Ayuntamiento, pero necesitamos que otras administraciones se impliquen. Y, sobre todo, el sector privado. Hemos hablado con algunos operadores.
¿Y cómo van esos contactos?
Estamos en conversaciones. Existe el plan de usos, pendiente de validación política y lo explicaremos públicamente. Pero sí hay espacios que podrían estar reservados a operadores privados: desde un restaurante como algún otro tipo de actividad que pueda complementar este espacio cultural, que debe ser el Museo de Arte Local.
¿Debe intervenir el Ayuntamiento para que no se pierdan Els Tres Tombs en Terrassa?
El Ayuntamiento está en conversaciones con Els Tres Tombs desde hace meses, con su presidente, a partir de la concejalía de Cultura. Y nosotros respetamos una decisión que ha sido la del presidente de Els Tres Tombs de no realizarlo este año.
La plataforma internacional de promoción de danza contemporánea de la Generalitat CataLANDance, después de su celebración en 2025 y con carácter bienal, ¿no debe volver a Terrassa si el Ayuntamiento debe hacerse cargo de casi toda la logística?
De hecho, el CataLANDance, nos explican, viene a Terrassa porque otros lugares dicen que no. La primera opción de la Generalitat no era Terrassa. No lo olvidemos. Creo que tampoco ha tenido la repercusión en la ciudad que debía tener. Era la primera edición y la voluntad era que fuera un festival itinerante, no siempre en el mismo lugar. Nosotros tenemos un festival de referencia en artes escénicas que es el TNT (Terrassa Noves Tendències) y creo que debemos centrar los recursos y los esfuerzos en hacer crecer este festival que nos funciona. Que nos proyecta como ciudad y no querer hacer de todo y, al final, significarnos en nada. Tenemos una firma modernista, tenemos un TNT, tenemos un Festival de Jazz, y debemos trabajarlos. Prefiero poner más recursos para hacer crecer el TNT que un festival que debe ser itinerante y es muy interno en el sector y no terminó de tener la repercusión a nivel de la ciudadanía de Terrassa.
¿Las obras de reforma en la Masia Freixa estarán terminadas para la Fiesta Mayor?
La Masia Freixa debería estar terminada para la Fiesta Mayor. Y nos hubiera gustado que hubiera estado terminada para la Feria Modernista, en mayo, pero no podrá ser.
¿Han decidido cambiar de estrategia para lograr que la Seu d’Ègara sea declarada Patrimonio Material de la Humanidad por la Unesco?
Sí, iremos solos, y lo haremos partiendo del reclamo como eje arqueológico del Levante al Mediterráneo catalán, de Empúries a Tarragona. Y, al mismo tiempo, queremos poner en marcha como atractivo el Centro de Visitantes en el patio de las iglesias de Sant Pere. Esto será en 2028 y costará unos dos millones de euros.
¿Los socios del Terrassasports, Les Palmeres, tienen garantizado que cuando se haga finalmente el traspaso al nuevo concesionario, Depor 4 Siglo XXI, como ahora ha desbloqueado un juez, conservarán todos los servicios deportivos por los que pagan?
Totalmente, eso lo tienen garantizado. Desde hace muchos meses, desde que ganó la nueva concesión, hemos ido hablando. Quieren hacer un traspaso impecable, garantizando todos los derechos de todos los trabajadores y trabajadoras. Y sobre todo, y es muy necesario, mejorando e invirtiendo en aquellas instalaciones que están totalmente obsoletas. Y, además, manteniendo el fútbol base que, en estos momentos, se están entrenando en los campos de Les Palmeres. Irá seguro a mejor de lo que ha ido hasta ahora.
¿Terrassa debe albergar la sede de la Federación Catalana de Hockey?
Si, aunque yo como alcalde no tengo ninguna propuesta ni ninguna petición. A pesar de eso, después de lo que salió públicamente, hablé con el presidente de la federación, Xavier Adell, y lo he convocado a una reunión este jueves (la entrevista se realizó el miércoles) para decirle, casi, que tiene la llave de la ciudad y el espacio que desee. A veces, hay cosas que se politizan injustamente. La Federación Catalana de Hockey está, en estos momentos, en Barcelona y Terrassa, con cuatro clubes de este deporte, es una ciudad de referencia con el mayor número de olímpicos proporcionalmente del mundo. Es la cuna del hockey en Cataluña y España. La federación, si quiere venir a Terrassa, y remarco si quiere venir a Terrassa, que quizás no quiera venir a Terrassa y quiera ir a otro lugar, tendrá un espacio.
¿Qué espacio sería?
Estamos terminando de valorarlo y, primero, necesitamos saber qué tipo de espacio necesitan. Que no lo sabemos, cuántos metros cuadrados. En todo caso, a partir de los requisitos que nos digan, tendrán un espacio en la ciudad, porque la ciudad como siempre está a su lado.
En su momento, usted comparó el futuro de las rieras de Les Arenes y del Palau con el actual parque de Vallparadís en su reurbanización. ¿Tiene la esperanza de que estas rieras se conviertan algún día en una especie de parque?
Es una operación similar a la que se hizo en aquel momento que nadie creía en Vallparadís. Cuando el alcalde Royes explicó la primera idea de hacer un parque en unos torrentes sucios llenos de ratas, nadie le creía. Y sí que se hizo al cabo de los años. Y esto es similar como sueño de futuro, porque las rieras sean espacios dignos. Unos espacios renaturalizados, que eso no significa parque. Porque en un espacio renaturalizado de una riera, en algunos momentos del día y del año, pueden pasar cosas. Debe haber medidas de seguridad porque, si baja el agua, allí no haya personas. Pero un espacio renaturalizado en la avenida del Vallès, coberturas parciales en la Ronda Ponent con puentes, pasarelas y plataformas, eso es viable. Es lo que estamos concretando en el Plan Estratégico de Renaturalización de las Rieras. Se está haciendo este plan para detallar cómo debe ser la renaturalización de la riera de les Arenes y las coberturas parciales en la del Palau. Este mandato lo tendremos para comenzar a buscar subvenciones y ayudas a nivel europeo. Ya las pedimos con los Next Generation y no lo conseguimos porque los proyectos no se habían concretado. Pero si hace tres, cuatro años hubiéramos tenido el plan estratégico, probablemente habríamos recibido financiación europea y habríamos podido comenzar alguna fase de renaturalización.
No habrá nuevo Plan de Ordenación Urbana Municipal, pero ¿sí se revisará?
En estos momentos, estamos analizando qué se debe hacer. El POUM de 2003 aún no está agotado y tiene mucho margen y recorrido. Ahora, hacer un nuevo POUM significaría una suspensión de licencias. Significaría detener la actividad económica de la ciudad durante mucho tiempo y creo que ahora no nos lo podemos permitir. Aquí hay bastante consenso entre las fuerzas políticas. Este mandato tendremos este análisis, que nos indicará hacia dónde debemos dirigirnos. Si hacia revisiones puntuales o no. Todo apunta a que iremos a revisiones puntuales, como estamos haciendo ahora.

¿Jordi Ballart se ve con fuerzas para volver a presentarse para un nuevo mandato?
Sí se ve con fuerzas. Se ve con ganas, se ve con voluntad, con rebeldía también. Pero la decisión no la tengo tomada, porque hay otros elementos más personales, que en estos momentos pesan, y pesan mucho. Hasta la primavera, más o menos, que es el límite que tengo, no tomaré la decisión definitiva. Pero ganas no me faltan.
¿Primavera significa a finales de marzo?
Antes de Semana Santa, sí.
La oposición y comentaristas consideran que hay una falta de liderazgo en estos momentos en Terrassa. ¿Qué contesta?
Este es el manual de la vieja política. Cuando hay alguien que no gusta, se dice que no hay liderazgo. Que me digan con qué. Yo intento con todos los temas implicarme, hacer propuestas, defender la ciudad y creo que eso también es liderazgo. Cuando me dicen que con las líneas educativas no hay liderazgo de alcalde, resulta que el alcalde se ha ido al Palau de la Generalitat y, en la cara del consejero de la Presidencia (Albert Dalmau), se lo ha dicho. ¿Eso no es liderazgo? ¿Qué debo hacer? ¿Ir con una escopeta? ¿Qué es el liderazgo en el siglo XXI? El ordeno y mando, hacer como Albiol (alcalde de Badalona, del PP), el paripé todo el día por la calle. Yo intento hacer mi trabajo lo mejor que puedo, poniéndome al frente de los temas. Hay mucho trabajo que se ve en las redes, pero hay mucho otro trabajo que no se ve. Mucho trabajo interno, muchas reuniones que no se ven, de liderazgo de proyectos, que seguramente ni la oposición ve. Y también es liderazgo. Y, por suerte, tengo un equipo de gente que sí que ven cada día como este alcalde es una mosca molesta en muchos temas para que terminen saliendo.

