Hace unos días, se celebró en el barrio del Siglo XX una mesa redonda sobre el problema de los residuos en Terrassa y comarca, en la que participaron representantes del Ayuntamiento, la empresa municipal Eco-Equip, el Consorcio de Residuos del Vallès Occidental y la Asociación de Vecinos, que era la organizadora. Y una primera consideración es que no debe ser una entidad de barrio quien organice un debate de ciudad como este. En aspectos medioambientales, deberían celebrarse muchos otros de diferentes temáticas: los residuos, el agua, la energía, la contaminación, la movilidad, el entorno natural, el cambio climático, el modelo de ciudad sostenible y muchos más relacionados con esta sostenibilidad. Estos debates deberían ser promovidos por entidades generales de la ciudad para debatir con el gobierno municipal, para contrastar su modelo con la ciudadanía. Porque los diferentes vectores medioambientales afectan a su conjunto y es hacia donde hay que ir, más allá de poner en marcha un Área de Transición Ecológica y disponer de un Servicio de Medio Ambiente.
Este es el problema porque las políticas de sostenibilidad medioambiental deben ser de verdad, transversales y comprometidas, y dejarse de simple publicidad y propaganda. Ahora, cuando lleguen las fiestas navideñas, veremos cómo estas políticas son pura anécdota. El consumo desmesurado y las incoherencias están a la orden del día, un total sinsentido y una situación poco pedagógica y coherente.
Volviendo a la mesa redonda sobre los residuos, el objetivo era hacer una reflexión sincera del problema, intentando que la ciudadanía tome conciencia, ya que en nuestro barrio siempre ha sido una prioridad y un compromiso. Aunque, atendiendo a los comentarios que nos hicieron los responsables municipales, parece que no hay ningún problema. No vemos estrategia, y vivimos en una ciudad feliz donde todo está resuelto. Mientras tanto, vamos copiando modelos externos y fracasados. Y no tenemos capacidad de afrontar estos problemas y encontrar sus soluciones. Es decir, no hacen falta mesas, ni debates, ni reflexiones. Iremos tirando como se pueda y, eso sí, es evidente que iremos pagando cada vez más. Y en algún caso como la tasa comarcal de residuos, sin dar explicaciones a la ciudadanía, que no tiene nada que ver. La transparencia es totalmente inexistente.
Sobre la limpieza de los contenedores por dentro (aprobada en el pleno municipal), pues no está claro que se pueda hacer con garantías. Sobre el cambio de sistema de la recogida de voluminosos, el actual es un fracaso porque las llamadas no llegan ni al 15%. Seguiremos fracasando con un sistema ineficiente. De la ampliación del servicio de punto limpio móvil, con más paradas y ampliación horaria, no se ve voluntad ni capacidad. De la tercera punto limpio fijo al norte de la ciudad, ni ganas ni previsión. Haría falta más presupuesto para campañas de información y sensibilización, que el actual es totalmente ridículo. Solo se hacen provenientes de subvenciones externas o del Consorcio, de pequeño formato, incapaces de hacer algo eficiente. Ni ganas ni capacidad y, lo que es peor, sin estrategia.
Por otro lado, desde el año 2003 no hay ningún cambio en la ordenanza de residuos para intentar ampliar las bonificaciones con el objetivo de incentivar la recogida selectiva. Y lo que es peor, no hay ninguna estrategia prevista a medio y largo plazo para intentar mejorar en prevención y en esta recogida. El Plan de Prevención y Gestión de Residuos Municipales de Terrassa 2018-2030 es una ficción. Según el Ayuntamiento, se ha aplicado un 40% de las acciones y se revisa cada año, pero esto es una verdadera falsedad. Como mucho, se ha ejecutado un 3%. Y de prevención y reutilización, nada. Por eso, los datos son un verdadero desastre escasamente por encima de 1 kg/ha./día, después de haber llegado a 0,89 kg/ha./día.
Estamos en una ficción en la recogida selectiva porque solo representa un 44,89% del bruto, la proporción está estancada. Con el modelo actual, nunca llegaremos a los objetivos puestos por la Unión Europea. Es más, la Agencia de Residuos de Cataluña ya ha indicado que hay que mejorar el reciclaje. O sea, reducir el volumen de impropios, que es muy elevado en algunas fracciones (FORM y envases). En realidad, estaríamos solo en un 33-34% de recogida selectiva neta.
Además, el único modelo que se quiere aplicar en la recogida selectiva es el de poner contenedores cerrados con tarjeta que identifique al usuario. Mucho más caro y del cual no está demostrada su eficacia, ya que está teniendo muchos problemas en algunos municipios. Y tampoco está claro que mejore los datos, porque hay que ir a un sistema combinado de contenedores y puerta a puerta. Pero, claro, este último modelo ha sido rechazado por algún técnico municipal con la excusa perentoria ya no de valorar la eficacia del sistema, sino de no generar problemas a los trabajadores. Una excusa que debería analizarse.
Es evidente que los costos irán aumentando, a pesar del esfuerzo de la ciudadanía, debido a la aplicación de sistemas ineficientes y no saber qué bonificaciones poner en marcha. Existe el riesgo de que esta ciudadanía acabe dejando de reciclar si entiende que ya paga lo suficiente y si ve una fiscalidad poco transparente y la incapacidad para que se les expliquen los problemas y las decisiones.
Ante las preguntas sobre cómo iba la gestión de Eco-Equip y sus mejoras, no hubo ningún esclarecimiento y se dieron respuestas ambiguas. Cuando se insistió sobre la tasa comarcal, tampoco. Al contrario, se quiso hacer entender que era algo maravilloso y necesario, según los responsables del Ayuntamiento y la empresa. Alguien justificó que ya la habían aceptado unos diecisiete ayuntamientos de la comarca y que, por lo tanto, no podía ser un fraude de ley.
Bien, lo que no se dijo es que la falta de transparencia y una comunicación deficiente son una evidencia, reconocida por el mismo consejo comarcal. Que diecisiete ayuntamientos participen, no significa absolutamente nada. En estos momentos, empieza a haber interventores y secretarios que dudan de su aplicación y legalidad. Y diferentes entidades y colectivos la han llevado a los tribunales. Ya veremos cuál será el resultado.
El aumento del costo de la tasa en su conjunto está trayendo muchos problemas tanto a nivel estatal como de Cataluña y la comarca. Algunos expertos y ayuntamientos empiezan a estar preocupados por el resultado de las posibles sentencias, que puede conllevar una verdadera crisis en los presupuestos municipales si los tribunales dictaminan a favor de la ciudadanía y se tienen que devolver el dinero. Y ya veremos qué pasa con la tasa municipal, porque al igual que con la comarcal se puede haber interpretado de forma sesgada la aplicación de las directrices europeas y la ley estatal.
El problema agravado de la tasa comarcal es que, además de no ser transparente, no admite queja de la ciudadanía porque el consejo comarcal y el Consorcio no tienen la obligación de relacionarse con ella, son órganos que lo hacen directamente con el Ayuntamiento. No tienen que dar explicaciones y no atienden las reclamaciones ni lo hace la Diputación de Barcelona, que es quien cobra la tasa como simple órgano ejecutivo. En consecuencia, quienes deben dar explicaciones son los ayuntamientos y estos tampoco las dan. La ciudadanía va de ventanilla en ventanilla sin obtener las justificaciones. Todo el mundo va derivando las explicaciones a otro organismo y no hay respuesta clara. Hecho que aún genera más frustración y enojo ante la falta de transparencia.
Al final, cuando terminamos la mesa, algunos nos fuimos más preocupados ante la situación y las respuestas que antes. Consideramos que la ciudadanía y la ciudad tienen un grave problema, que responde a la mera improvisación. La mayoría no sabe ni entiende la gestión de los residuos, creyendo que alguien tiene una solución que nunca llega. Ante la multitud de problemas, a la ciudadanía ya solo le interesa que cada día se lleven la basura de su casa. De hecho, nos hemos convertido en simples exigentes de servicios, sin entrar en el fondo del problema y las soluciones. Es lo que hay y nos lo merecemos.

