La selección española femenina se ha quedado sin medalla en el Eurohockey Indoor. Final cruel para el combinado estatal, que contaba con varias jugadoras y miembros del equipo técnico de Terrassa, en una competición en la que han demostrado que pueden llegar lejos. La absoluta se ha quedado a las puertas de llevarse el bronce al caer por la mínima ante Austria (2 a 3), en un partido que se decidió en el último minuto. Eso sí, hay que decir que las españolas siempre fueron por detrás en el marcador, y que tuvieron que sobreponerse cada vez a las embestidas austríacas. Finalmente, cuarto lugar en el Europeo celebrado en Praga.
El equipo dirigido por Jorge Pérez contaba con las jugadoras terrassenses Clara Ycart, Estel Forte, Marta Grau y Mar Sola, además de la fisioterapeuta Lídia Sánchez y la jefa de equipo Sònia de Ignacio-Simó.
Ycart y Sola, impresionantes
La final arrancó con un penal córner para España que no resultó provechoso, en cambio, poco después Austria mostró los dientes y, tras una acción que la defensa logró salvar, no pudo hacer nada para evitar que Johanna Buchleitner abriera el marcador. Por suerte, las terrassenses salieron al rescate. Lo intentó Clara Ycart, al minuto 6, pero fue Mar Sola quien logró poner el empate a 1 en el electrónico. Así se llegó al primer cuarto. Después vinieron minutos de poco acierto de las Redstick, que sufrieron de lo lindo con los PC, y que vieron cómo otra vez Buchleitner volvía a romper la igualdad.
En el tercer cuarto, la portera Michaela Streb sacó de quicio a la delantera de la selección española. Por suerte, Ycart apareció nuevamente al rescate. Desde el medio del campo firmó una gran jugada individual que transformó en gol. Empate a 2 y vuelta a empezar. Ya en el último período, Mar Sola pudo haber adelantado a España, después de recoger una asistencia magistral de Ycart, pero el lanzamiento se estrelló en el poste.
Intercambio de oportunidades e intervenciones claras de las porteras, que en los minutos finales se llevaron el protagonismo. Desafortunadamente, cuando parecía que todo se resolvería en los shoot-outs, se produjo el desenlace más cruel y menos esperado. Laura Kern, en el último segundo, encontró espacio y empujó la pelota al fondo de la red, poniendo el 2 a 3 en el marcador y dando el bronce europeo a la selección austríaca.

