El Barça Femenino comenzará este fin de semana la Liga 2023-24 y lo hará con sed de venganza. Este sábado a las siete de la tarde (19h DAZN), las azulgranas pisarán el césped del Fernando Torres para vérselas con el Madrid CFF. Entre ceja y ceja, la victoria, y en la memoria, una dolorsa derrota.
Y es que fue en este mismo estadio donde las de Jonatan Giráldez cayeron derrotadas en el último partido de Liga de la temporada pasada. El 2 a 1 ponía fin a un récord muy deseado: ganar el título de la competición regular sin encajar ninguna derrota. No pudo ser. Con unas jugadoras que estaban pensando más en la final de la Champions que en lo que pasaba dentro del campo, el Barça entomó aquel 21 de mayo de 2023 la primera derrota a la Liga desde el 1 de junio de 2021. La única nota positiva fue poder ver de nuevo marcar la capitana Alèxia Putellas, que volvía recuperada de una rotura de cruzados.
Ahora pero las circunstancias son muy diferentes.
Será la segunda jornada de Liga, a pesar de que en realidad es el primer partido que se dispute. Y no ha sido hasta este jueves que se ha sabido que se jugaría. La huelga de las futbolistas impidió que la semana pasada se iniciara la competición. Parecía que no se llegaría a un acuerdo entre sindicatos y RFEF, donde sobre la mesa había la petición de conseguir un salario mínimo de 23 mil euros. Finalmente, se han conformado con 21 mil, pero con el compromiso que en los dos próximos años se incrementará hasta llegar a la cifra solicitada.

Bajas inesperadas y dinero ingresado
El tema salarial también ha sido objeto de murmullos este verano entre los forofos azulgranas. A priori, la plantilla del Barça se encuentra muy por encima del mínimo exigido. Solo las futbolistas del filial, que se encuentran en dinámica del primer equipo, o las de la A que apenas han firmado su primer contrato como tal, ostentan unos salarios similares.
Aun así, y a pesar de que desde la directiva se repitió que los recortes que se llevarían a todas las secciones para ajustarse en el presupuesto y al fair play financiero no afectaría al femenino, no parece que haya sido así. Ellas han sido la única sección que cerró el curso pasado con beneficios y que también espera hacerlo este año. A pesar de esto, se ha producido algún zarandeo a la plantilla que todo el mundo ha atribuido a la necesidad de ahorro. También al hecho que este 2024 varias jugadoras clave -como Putellas, Patri Guijarro o Mapi León- finalizan contrato, y si se quiere que se queden ya se sabe que tendrán que abonar cantidades más elevadas.
Hasta cinco bajas ha tenido la plantilla respeto la temporada anterior. Una era esperable. Dos han sido pactadas. Y dos han provocado cierta tensión. La marcha de Emma Ramírez era obvia. La futbolista repescada de la Real Sociedad -donde era lateral titular- no contó para nada para Giráldez y dispuso de escasísimos minutos.
De las dos pactadas, la más llamativa ha sido la marcha de Geyse Ferreira, que ha dejado al club una buena suma de dinero (se habla de unos 300 mil euros). El entrenador la quería, pero la delantera brasileña se ha dejado querer por el Manchester United y ha decidido hacer el salto a la Premier. La segunda ha sido la baja de la central Laia Codina, que también ha puesto rumbo en Inglaterra -al Arsenal- y que también ha dejado una buena tajada a las arcas azulgranas (se habla de unos 100 mil euros).
Más sorprendentes han sido los adioses de Nuria Rábano y Ana-Maria Crnogorčević. La primera fue una rescisión de contrato unilateral. Se la dejó libre y la gallega decidió coger las maletas y marcharse al todopoderoso Wolfsburg. Por su parte, los rumores sobre la marcha de la suiza se dispararon cuando no se incorporó a los entrenamientos cuando lo hicieron las mundialistas no finalistas. Ella mantuvo el silencio, solo roto una vez se anunció que había sido traspasada al Atlético de Madrid. Con un año todavía de contrato, la helvética manifestó su tristeza por la decisión del club.

Fichajes y promesas del B
Para compensarlo, los técnicos contarán con dos nuevos refuerzos. Una cara conocida y una joven promesa. Formada en la Masía, Ola Alcalde, de 24 años, vuelve a casa después de una larga aventura en el Manchester United. La polivalente lateral ha firmado hasta el 2026 y es garantía de éxito. Por su parte, Esmee Brugts llega después de deslumbrar en el Mundial de Australia con la selección neerlandesa. Con solo 20 años es una de las perlas ‘orange’ y hay muchas esperanzas depositadas en ella. Ha firmado por cuatro temporadas, llega del PSV Eindhoven y se espera que ocupe posiciones como centrocampista ofensiva (es zurda pero no tiene problemas en jugar a pierna cambiada).
Además de los dos fichajes, el FC Barcelona ya ha anunciado que habrá cuatro jugadoras del filial que tendrán dinámica del A. Son Vicky López -que ya ha disputado varios partidos con el primer equipo-, la italiana Giulia Dragoni -con solo 17 años e internacional con la absoluta italiana-, Martina Fernández -18 años, centrocampista y que ha dejado ya alguna pincelada de lo que puede ofrecer- y Lucía Corrales -que ha maravillado en los partidos de pretemporada en el lateral zurdo, haciendo olvidar por segundos a la mundialista Rölfo-.
Además, habría que añadir Alèxia Putellas, ausente prácticamente toda la temporada pasada. También Jana Fernández y Bruna Vilamala, que se incorporaron en el tramo final despues de superar una lesión de cruzados.
No obstante, muchos se preguntan si habrá suficiente. Y más con una plantilla que ha tenido 18 mundialistas. Con muy poco descanso en unas piernas ya cansadas y que, encima, sumarán más minutos de los esperados porque el próximo verano hay Juegos Olímpicos. Las rotaciones volverán a ser clave en un equipo que está construido para ganarlo todo pero que genera dudas sobre sí será capaz de mantener el hambre de victoria, aguantar físicamente unas rivales cada vez más duras, y sorprender tácticamente a las contrarias, ya más avezadas a un juego rápido y de toque.
Este sábado empieza la Liga y el primer test de verdad. El objetivo: sumar el 9 título azulgrana.

