Es un sentimiento y una afirmación del presidente de la Cámara de Comercio de Terrassa, Ramon Talamàs, quien este lunes ha asegurado que «se están perdiendo oportunidades seguro» debido a la lentitud en la ejecución de los dos nuevos polígonos industriales de Terrassa Els Bellots II y Can Guitard. Así lo ha manifestado en el encuentro anual con los medios de comunicación en el que su equipo ha calificado «de grave» la situación de los polígonos por el estado de los actuales y la no ejecución de los nuevos y ha reclamado una mayor implicación del Ayuntamiento para acelerar los trámites administrativos. Talamàs también ha dicho que esperan una reunión con el equipo de gobierno para sacar adelante el Palacio de Congresos y que hubieran preferido que el Mercadal de los miércoles se trasladara a la plaza Nueva, más al centro.
«El otro día estuve con el consejero de Empresa (el terrassense Miquel Sàmper)», ha explicado Talamàs. «Y me dijo que, si tuviéramos esto (Els Bellot II) terminado, ya habría decidido que empresas que los vienen a traerlas hacia allí», ha revelado. «Por lo tanto, se están perdiendo oportunidades seguro», ha lamentado el presidente de la Cámara. Y Talamàs ha relatado una experiencia personal suya en la que, hace un par de años, ante tres expedientes administrativos que los promotores de Els Bellots II tenían atascados, decidió llamar a los departamentos de la Generalitat para intentar encontrar una solución. «No tuve la sensación de que hubiera alguien del ayuntamiento de Terrassa llamando a los mismos lugares», ha confesado de un proceso urbanístico que se remonta a hace tres años y que, teóricamente, debería ver comenzar las obras este año 2026.

Por su parte, el vicepresidente de la Cámara responsable de las relaciones Institucionales e infraestructuras, Nacho Navarro, sitúa el tema de los polígonos como una de las mayores preocupaciones de la entidad. «Tenemos un problema grave con el estado de los polígonos industriales y con la no ejecución de los nuevos, que deberían estar ya en marcha», ha afirmado Navarro, para quien las reuniones del consultivo Consejo General del Plan Director de Polígonos de Actividad Económica de Terrassa no desembocan «en soluciones reales».
«Habría que revitalizar la industria de la ciudad, pero no puede haber industria si no hay buenos polígonos», ha sentenciado el vicepresidente. «Los polígonos existentes, la gran mayoría de los años sesenta-setenta, no reúnen las condiciones que hoy en día necesitan las empresas porque están muy mal», ha rematado antes de advertir que «revitalizar esto requerirá muchísima inversión».
Respecto a los dos grandes polígonos en proyecto, el responsable de infraestructuras recuerda que estos dos nuevos sí que se pueden «construir adecuándolos a las necesidades que ahora tienen las empresas», pero llevan demasiado tiempo en trámite porque se ha hecho un país «muy garantista». «Els Bellots II es uno de los polígonos que estará mejor conectado en Cataluña, con unas parcelas de una superficie enorme, que darán cabida a empresas importantes», destaca de este proyecto al lado derecho de la avenida del Vallès. Ahora bien, matiza que si esta tramitación se complica «alguien de la administración local debería presionar para que se acelere y se consiga que los plazos, que ya son bastante largos, se acorten al máximo».
En este sentido, la teniente de alcalde de Junts de Promoción Económica, Meritxell Lluís, se reunió la semana pasada con el director general de Industria, Xavier Roca, con el objetivo, precisamente, de pedir al Gobierno “mayor implicación y compromisos concretos” para impulsar la modernización y la competitividad de los polígonos industriales, según hizo saber Lluís en un comunicado. El Ayuntamiento espera de este encuentro conseguir planes de mejora, subvenciones estructurales y otros instrumentos que apoyen los esfuerzos municipales.
El Palacio de Congresos y un Mercadal en la plaza Nueva
Por otro lado, Talamàs también ha confirmado que el Palacio de Congresos de Terrassa no se hará en el polígono de Can Guitard, que debe urbanizarse al lado de la carretera de Rubí, sino que se demolirá el actual Recinto Ferial en la avenida 22 de Julio, tal como el alcalde de Terrassa, Jordi Ballart, ya había adelantado. «Debía estar más cerca del público y no se podía ubicar en una zona tan lejana», ha justificado recordando que está esperando una reunión con los responsables municipales para que la Cámara se implique más.
Sobre el Mercadal, que el equipo de gobierno lo ha mantenido en la avenida Béjar, cerca del Polígono Industrial Norte, reduciendo el número de paradas, Talamàs ha dado a conocer que el proyecto de la Cámara, en el Plan Comercial que elaboró en 2024, era trasladarlo a la zona de la Plaza Nueva, haciéndolo continuar hacia el sur por la calle Baldrich y llegando, incluso, a la reurbanización de la antigua fábrica Sala y Badrinas, en el Siglo XX, salvando la carretera de Montcada. Así, se liberaba el polígono industrial de las paradas que hay en la zona cada miércoles.
Talamàs lo ha razonado así: «La plaza Nueva ha fracasado porque está cerca del centro y Terrassa, de toda la vida, está desplazada hacia el norte. La gente del norte se queda en la plaza Vieja, no baja más abajo. Y al sur no hay la densidad suficiente. Aprovechando la promoción de la Sala y Badrinas, nuestra propuesta era estudiar esta conexión amplia entre la plaza Nueva y la Sala y Badrinas. Se trataba de instalar estas calles temporalmente de manera más integrada con la ciudad. Era una propuesta intuitiva… «.
Preguntado por la próxima instalación de unos nuevos grandes almacenes de moda en el Parc Vallès, que ocuparán una superficie de 3.000 metros cuadrados, y de qué manera esto puede hacer disminuir aún más el comercio de proximidad en el centro de la ciudad, el presidente de la Cámara se ha mostrado moderado. «A esta actividad no se le puede poner puertas al campo, es necesaria», ha considerado. «Hay una realidad urbanística para estas enseñas y el comercio toma unas trayectorias globales, porque a nivel inmobiliario hay pocos locales para acogerlas en el centro de la ciudad», ha querido poner como evidencia después de indicar que «un alto porcentaje de visitantes del Parc Vallès son gente de Terrassa que se desplazan a pie». «El Parc Vallès no es algo aislado del comercio, sino que ya forma parte del entramado de la ciudad», ha asegurado.

Este encuentro anual con la prensa ha servido para que los responsables de la Cámara anunciaran unos ingresos totales en 2025, entre servicios y actividades, de 3,9 millones de euros, con un incremento del 11% respecto a 2024 y adelantaran que en 2026 se superarán los cuatro millones. Además, han destacado que el Digital Impulse Hub que lideran como plataforma para la digitalización de las empresas les servirá, después de las ayudas Next Generation de la Unión Europea que terminan este año, para generar ingresos privados a partir de ahora. «140 años son muchos años», ha recordado Talamàs del aniversario de la Cámara este 2026. «Los ponemos en valor, pero estos 140 años te crean una dinámica y también una costra», ha comparado. «Debemos cambiar la mentalidad interna, debemos cambiar el chip», ha deseado.

