Ahora hace unos días, la histórica tienda de caramelos Caramelini, ubicada al arrabal de Montserrat de Terrassa, ha comenzado una nueva etapa. Después de un montón de años al frente del establecimiento, Pasión ha dicho adiós. Lo ha hecho para comenzar una nueva etapa. Le ha llegado el día de jubilarse. El día 27 de marzo se despidió de sus clientes habituales y dejó el local en manos de Bessy.
Y es que, por suerte para los amantes de los dulces y las golosinas, ha conseguido encontrar un buen relevo para mantener vivo el espíritu del Caramelini. Una emprendedora que ha decidido dar el paso y quedarse la tienda, asegurándose la continuidad. «Me voy con nostalgia, porque han sido muchos años (…) pero estamos contentos porque hemos hecho el traspaso de la tienda a una chica que tiene muchísimas ganas de empezar este proyecto, con ganas e ilusiones renovadas. Estamos seguros que le irá genial. Le deseamos mucha suerte!», han manifestado en un mensaje a través de las redes sociales.
Una tienda a la yema del huevo
Este fin de semana, la nueva encargada ha recibido la visita del alcalde Jordi Ballart y el regidor de Comercio, Xavier Cardona, y la regidora Lluïsa Melgares, que le han deseado mucha suerte en esta nueva etapa.
Caramelini ha estado siempre en el meollo de la ciudad desde hace muchísimos años. Primero, ubicada en un local de la calle Goleta, al otro lado del Mercat de la Independència, y ya en los últimos años, se movió unos metros más allá y cambió de banda, al Arrabal de Montserrat. En todo este tiempo ha mantenido una buena oferta de golosinas y caramelos, adaptándose a las nuevas necesidades (y gustos) y ampliando servicios. Bessy quiere mantener la esencia, pero introduciendo algunos toques personales que esperan que satisfagan los antiguos clientes y que atraigan de nuevos.

