La patronal Cecot advierte que las horas perdidas durante la suspensión de Rodalies de esta semana no pueden ser asumidas automáticamente por su parte y deben ser fruto de una negociación colectiva. En el momento en que el problema aún está pendiente de resolverse, la patronal terrassense ha emitido un comunicado en el que muestra su preocupación «por la grave situación de colapsos», pide planes urgentes para garantizar la movilidad y reclama mecanismos flexibles que puedan hacer frente a estas interrupciones en la actividad.
«Cabe recordar que las medidas laborales aplicables en situaciones de fuerza mayor deben tener criterios claros y no pueden derivar en desequilibrios contractuales que penalicen a los trabajadores ni a las organizaciones que ya asumen costos adicionales», se afirma en el comunicado de la Cecot, que agrupa medio centenar de colectivos empresariales del país. «En ningún caso, la recuperación de horas por causas atribuibles a deficiencias estructurales de servicios públicos debe ser tratada de manera mecánica, sino con criterio de negociación y consenso entre empresas y trabajadores», se añade.
Y, más adelante, entre las peticiones a los responsables políticos y las administraciones, se solicita que haya «mecanismos de apoyo operativos y flexibles para las empresas y trabajadores afectados por interrupciones extraordinarias, basados en la negociación colectiva y criterios equitativos, evitando medidas que trasladen costos a los actores productivos sin compensaciones adecuadas». Es decir, no coinciden necesariamente con los sindicatos y el mismo Gobierno de contar como permisos retribuidos los días no trabajados debido a la paralización de Rodalies Catalunya, que afecta desde el miércoles a 400.000 usuarios diarios, y se alinean con las otras patronales Foment del Treball y Pimec.
Un plan de inversiones para la infraestructura ferroviaria
En todo caso, la Cecot expresa su máxima preocupación «por la grave situación de colapsos e interrupciones del servicio ferroviario de Rodalies», dice que pone de manifiesto «los déficits de la infraestructura ferroviaria y la urgencia de definir y ejecutar un plan de inversiones y modernización firme, con recursos suficientes y horizontes claros de despliegue» y considera que «la falta de inversión y mantenimiento adecuado supone un freno para la competitividad y la cohesión territorial de las economías catalana y española».
«Las estimaciones empresariales que se pueden hacer en estos momentos apuntan a pérdidas económicas directas e indirectas relevantes derivadas de los retrasos y la paralización de la actividad productiva», se evalúa. Y en el capítulo de peticiones, se reclama «inversiones estructurales y sostenidas que garanticen la seguridad, la fiabilidad y la capacidad de la red ferroviaria de Rodalies y de otros servicios de transporte colectivo» y «planes de mantenimiento y modernización con horizontes de corto, medio y largo plazo, con participación técnica y empresarial para asegurar soluciones sostenibles». Finalmente, se subraya que «una infraestructura de movilidad fiable no es un costo, sino una inversión en competitividad, cohesión social y crecimiento económico».

