La terrassense Maria Migueles, de solo 20 años, está experimentando una explosión fulgurante de grandes resultados durante los últimos meses. El pasado 1 de junio, se proclamó campeona de Cataluña de tenis de mesa adaptado tanto en la modalidad individual como en dobles, en un torneo disputado en Vic que, para ella, tuvo un significado especial: «Hacía dos o tres años que quedaba tercera… esta vez, por fin, gané», nos explica con orgullo.
Tras una lesión en la rodilla que la mantuvo alejada de la competición durante muchos meses y que casi le hace perder la temporada, su regreso en marzo ha sido meteórico. “Me recuperé y, con solo una semana de entrenamiento, ya estaba jugando un estatal”, dice. A pesar de no tener mucha preparación, Maria ha encadenado una serie de grandes actuaciones que la han catapultado hacia un futuro deportivo de élite.
Dos noticias que premian su gran rendimiento
En este sentido, este rendimiento se ha traducido en una convocatoria con el Comité Paralímpico Español para disputar el Campeonato de Europa júnior en Estambul este verano, en el que participará en modalidades individuales, dobles y mixtas. «Todo ha pasado muy de repente», reconoce. «Hace nada no sabía ni si podría competir, y ahora viajo por Europa con la selección», añade eufórica.
Además, las noticias no acaban aquí para Maria, que se irá becada al Centro de Alto Rendimiento de Murcia, donde se trasladará la próxima temporada para formarse a tiempo completo como deportista. “Es un salto enorme. Allí entrenan cada día a alto nivel. Lo que yo hacía en una semana, ellos lo hacen en un día. Para mí, es la oportunidad de mi vida”, asegura.
Un sueño y muchos retos futuros
Con los estudios de fotografía e iluminación recién terminados y el apoyo de su familia y del Club Tennis Taula Els Amics de Terrassa, Maria afronta este nuevo reto con responsabilidad e ilusión. “Da respeto irme sola, pero es ahora o nunca. Si no aprovecho esta oportunidad, me arrepentiré”.
Así, sobre los objetivos a largo plazo, Maria mantiene los pies en la tierra, pero el corazón lleno de sueños. “Ahora quiero hacerlo bien en el Europeo y, tal vez, clasificarme para un Mundial. Y por qué no, algún día llegar a los Juegos Paralímpicos. Pero voy paso a paso”. Después de una etapa llena de incertidumbre, de lesiones y de dudas, Maria Migueles se ha ganado el derecho a soñar alto. Terrassa tiene una nueva estrella emergente que apunta muy alto.

