Las obras en el Estadio Municipal Martí Colomer de Terrassa continúan avanzando y ya se encuentran en su tercera y última fase. En este sentido, este pasado lunes, diversas autoridades locales visitaron las instalaciones para comprobar de primera mano la evolución de las obras. El alcalde Jordi Ballart, junto con el teniente de alcalde de Proyección de la Ciudad, Joan Salvador; el concejal de Deportes y Equipamientos, Alberto Muñoz; y el teniente de alcalde de Territorio, Xavier Cardona, estuvieron presentes en una jornada que también contó con la participación del presidente de la Real Federación Española de Hockey, Llorenç Arnau; el gerente de la Federación Catalana, Eduard Arbós; y el presidente del Línia 22 Hockey Club, Raúl Galí.
Según indican desde el consistorio, el objetivo principal de esta intervención es doble: por un lado, impulsar la práctica del hockey y fomentar hábitos saludables entre la ciudadanía; y por otro, consolidar Terrassa como referente de turismo deportivo internacional y sostenible. Así, entre las actuaciones más destacadas de esta fase está la mejora de los pavimentos de acceso y la instalación de un ascensor adaptado a las gradas, así como la incorporación de placas fotovoltaicas y sistemas de telegestión para reducir el impacto ambiental y optimizar el consumo energético. También se trabaja en la impermeabilización del depósito de agua, la nueva conexión para el riego, la reparación del canal perimetral del campo, la renovación de vallas y mejoras en las instalaciones de agua caliente sanitaria.
La reforma incluye, además, la renovación de los vestuarios y baños, el aislamiento de los techos, varias mejoras eléctricas y la instalación de señalética accesible, así como la adaptación de los laterales del campo para personas con movilidad reducida.


El presupuesto total y la primera y segunda fase
Con un presupuesto total de 589.323,52 euros, cofinanciados por el Ayuntamiento y una subvención de 350.837,41 euros procedente de los fondos europeos Next Generation, esta tercera fase representa un paso más para dotar a la ciudad de unas instalaciones modernas, accesibles y sostenibles que refuercen su papel como capital del hockey.
La primera y la segunda fase, por cierto, ya fueron ejecutadas. La primera consistía en la actualización de los sistemas de iluminación del campo, y la segunda en la reforma del sistema de riego.



