MónTerrassa
En memoria de Esteve Humet i Climent

Esteve Humet i Climent (Terrassa, 20/5/1947 – Palma de Mallorca, 21/11/2024)

Para situarlo: Estudia Bachillerato en la Escola Pia, en 1964 entra en el Seminario Conciliar de Barcelona donde cursa tres años de filosofía y tres de teología católica -como él decía-, en 1966 conoce en la Cueva de la Santa Cruz-sobre el monasterio de Montserrat- al ermitaño P. Estanislau M. Llopart con quien mantiene una relación asidua hasta que se fue a Japón. En esta relación descubre un nuevo sistema de valores y comprensión interiorizada de la teología.

Es en estos años que nos encontramos, al amparo de la Parroquia de la Sagrada Familia de Terrassa, un grupo de jóvenes inquietos y buscadores de sentido en nuestras vidas, nos acercamos a la espiritualidad de Charles de Foucauld, que descubrimos y nos fascina leyendo el libro En el corazón de las masas de René Voillaume; al P. Estanislau de Montserrat; Farlete -en Los Monegros- donde estaba el noviciado de los hermanitos de Foucauld y todo ello en tiempos de post Concilio que vivimos con gran euforia y activa participación en todos los cambios que se iban implementando.

En 1970, Esteve, con afán de conocer la tradición monástica y, acogido por el abad Cassià que se lo acepta, con la intención más adelante de poder ir a la India, entra en Montserrat; en 1973 inicia con tres otros compañeros, Jacint, Pep, y Paco, una experiencia eremítica de dos años en las Guilleries cerca de Susqueda. En 1975 con Jacint se trasladan a Mas Blanc en Osona -cerca del sanatorio donde vivió y murió el poeta Màrius Torres. Les ofrecieron la casa para que fuera un centro de acogida espiritual. Allí reciben jóvenes que les piden poder quedarse y así se convierte en una comunidad mixta de una veintena de chicos y chicas.

En 1982 el obispo de Vic Josep-Maria Guix lo ordena como presbítero para el servicio de la nueva comunidad, que ya había menguado. En 1983 realiza una estancia de medio año en la India donde conoce personas y lugares, como Arunachala (montaña sagrada del hinduismo); Ramana Maharshi, el santo hindú del siglo XX más conocido y querido en Occidente, el P. Fede Sopeña y Antoni de Melho, POPE una fundación centrada en recuperar la dignidad y la cultura de los antiguamente llamados “intocables”, los visitaba periódicamente. De 1984 a 1989 estudió psicología en la UB. En 1985 fue nombrado rector de Sant Jaume de Viladrover, en el Montseny hasta 1995 cuando, buscando más soledad, se va a vivir a Gualba, alejado del bullicio, hasta 1996 que decide trasladarse a Vivia, cerca de Binissalem en Mallorca y ejercer como psicólogo clínico y transpersonal.

Fue considerado un profundo conocedor de la meditación y la programación neurolingüística. Colaboró en el máster de Crecimiento Personal y Liderazgo de la UB. También animaba un grupo de meditación y una vez al mes se desplazaba a El Xiprer-Cáritas en Granollers donde también dirigía otro en su crecimiento interior integrando las tradiciones espirituales orientales y las de Occidente. Vivía con pasión valores como el silencio, la soledad y la meditación.

Publicó Camino hacia el silencio: pedagogía del despertar interior; Camino hacia el silencio; El ermitaño y en 2021 A los pies de Arunachala. Viaje por el corazón espiritual de la India. Y sabemos que había terminado un nuevo libro, que aún no conocemos, pero que esperamos que se pueda publicar pronto.

Las despedidas:

En los últimos tiempos no se encontraba bien, arrastraba una fuerte anemia que lo dejó en los huesos. No era muy amante de los médicos y sobre todo de las farmacologías. Tenía toda una concepción de la vida muy vinculada a la naturaleza y al universo, con mucha paz vivía el momento presente en manos de Dios. Murió en el hospital y en una ceremonia íntima lo despidieron y cremaron en Palma de Mallorca.

El domingo 1 de diciembre por la mañana, una multitud de unas doscientas personas de todas las edades nos reunimos en El Xiprer, para rendirle homenaje. Amigos, su hermano Agustí, el que fue su “hermano” Jacint, etc. tomaron la palabra. Un whatsapp de adscripción abierta, con muchísimas entradas, ha dejado testimonio del aprecio que gozaba Esteve. Agradezcámosle todo el trabajo que hizo, el testimonio que nos transmitió, sus silencios, su candidez, la transmisión de la sabiduría espiritual que siempre nos hacía presente.

Y el domingo 22 en Sant Jaume de Viladrover en la iglesia románica del s. XII hubo un encuentro de todo el día que comenzó con una caminata matinal en silencio. Después tiempo de yoga personal, comida en común para terminar con una celebración de la Palabra, cantos y más silencio, había unos ochenta amigos de Esteve.

Gracias por todo lo que nos has transmitido, por tu testimonio, por enseñarnos a orar y a guardar silencio, por enseñarnos a ser y a amar.

¡Que en el Cielo nos podamos ver Esteve! Mientras tanto, como tantos han dicho, estarás por siempre en el interior de nuestros corazones. ¡Que desde la luz nos acompañes!

Esteve Humet i Climent | Cedida

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