Es una situación bastante cotidiana, que puede convertirse en una pesadilla o en una pieza de teatro siempre actual con las dificultades de cada uno para sobrevivir en el entramado capitalista. Jordi Galceran escribió y llevó a escena la comedia El crédito en 2013 en el Villarroel Teatre de Barcelona. Desde el pasado 13 de diciembre, se presenta la versión dirigida por Maria Miralda, del Grup de Teatre d’Amics de les Arts, en su sede con suficiente éxito de público -más de 900 espectadores- para que su duración prevista hasta este fin de semana (viernes, sábado y domingo) se prorrogue aún hasta el fin de semana que viene (sábado y domingo). Una manera de reflexionar riendo sobre cómo afrontamos nuestras deudas en este 2026 recién comenzado.
Ernest Castañé se pone en la piel del director de agencia bancaria y Marc Novellon en la del cliente que pidió un crédito. A partir de este encuentro, se desencadena toda una espiral particular que resuena con las absurdidades y trampas que nos ofrece el sistema para que quedemos atrapados. «Una comedia sobre la economía, la crisis, la desesperación, la fragilidad de las relaciones humanas y, también, aunque no lo parezca a primera vista, sobre las extrañas e insondables relaciones de pareja», se presenta como reclamo desde el mismo grupo de teatro de la entidad terrassense, presidida por la propia Miralda.
Miralda se rodea de Maria Mercè Monterde como asistente de dirección. Y ha contado con Anna Clariana y Josep Guindo para el diseño y la fotografía del cartel. El dramaturgo y guionista Jordi Galceran estrenó El crédito después de haber tenido otros éxitos como El método Grönholm, una pieza en este caso dentro del agresivo mundo de los recursos humanos de empresa. La obra en los Amics de les Arts (carrer del Teatre, 2) se puede ver viernes y sábados a las 21 h, y domingos a las 18 h.
Exposición de Juanita de Batlle hasta el 8 de enero
Por otra parte, continúa abierta hasta el 8 de enero la exposición dedicada a Juanita de Batlle (Juana Fulgencia Panadero Galán, 1933–2004) en la Sala Salvador Alavedra de la misma sede de AA.AA. La muestra propone un recorrido por las diferentes etapas creativas de la artista toledana, mostrando la evolución y personalidad pictórica de un estilo que se movió entre el expresionismo, el fauvismo y el informalismo. De joven, había trabajado para una compañía americana de teatro, antes de llegar a Barcelona en los años cincuenta del siglo pasado y conocer a Ramon de Batlle, coleccionista y escenógrafo del Teatre Victòria, con quien viviría y se instalaría en Can Batlle, que se convertiría en un centro cultural de vanguardia. Tras la muerte de su marido, en 1985 Juanita se dedicaría plenamente a la pintura.

