Dani Trujillo tiene su propio estudio de composición, Sonaos Music, ubicado en Terrassa, desde el cual ha creado algunas de las músicas más pegajosas que conocemos, o bandas sonoras que muchos guardan a la memoria. Desde aquí, con la ayuda de músicos, cantantes, compositores… va dando forma a una multitud de proyectos, desde anuncios publicitarios a bandas sonoras de series.
Décimas de marcas reconocidas internacionales han confiado en su talento para poner la música a sus productos. Y sus obras se han podido sentir en todo el mundo. Burger King, Saudi Airlines, Cacaolat, Danone, Estrella Damm, Sanex, y muchas más ya forman parte del universo terrassenc. Desde hace pocos días podemos sentir su música en la melodía de entrada del programa «La Selva» de Xavier Grasset a 3Cat. Trujillo explica a
«Es divertido saber que la música que has creado pasa a ser parte del imaginario colectivo «
Acabas de ganar uno de los premios más importantes que puede llevarse un compositor…
Me hace mucha ilusión haber sido reconocido con el premio a la Mejor Música de Publicidad, que otorga la Asociación de Compositores de Música Audiovisual de España. Ha estado por un spot internacional de Sanex, dirigido por Kike Maíllo y que se pudo ver el año pasado, a pesar de que actualmente todavía se emite por televisión en varios países. No es la primera vez que lo gano, pero siempre es una sorpresa. No pensaba que me lo volverían a dar. Y estoy contento porque es un premio que lo votan los mismos compositores que forman parte del Musimagen.
Este septiembre tienes a punto de estreno una serie…
Es un proyecto por Disney, una serie que se llamará “
Y además, participas en el nuevo proyecto de Dani de la Orden, ahora en boca de todo el mundo por
Es una serie por A3Player que se llama “
Como ha sido trabajar con De la Orden?
Hay directores que no hacen demasiado uso de la música, mientras que otros le dan mucho de carácter. Esto no es bueno ni doliendo, pero en el caso de Dani se ayuda muy narrativamente de este aspecto. Por eso, era importante tener una buena conexión entre nosotros.
Que nos destacarías del proyecto Disney, como compositor?
Es una serie con muchos capítulos, y hay un componente logístico y narrativo a desarrollar relevante. Hay muchas tramas y se tienen que articular porque todas funcionen, y hacerlo de manera progresiva, dosificándolas para atrapar el público. Esto ha hecho que la música viviera también un proceso, y ha permitido que cada personaje tenga asociado un tipo de música. Es un proceso intelectual muy grande que requiere una buena dosis de preparación.
Seguramente, trabajar para una gran marca da más seguridad?
Sabes que el engranaje es muy potente, y a pesar de que el público acaba siendo soberano y decidiendo si aquella serie o película funciona, sí que formar parte de una gran multinacional sabes que tienes muchas más posibilidades que el proyecto salga adelante y guste.
En este sentido, pues, debe de ser radicalmente opuesto a un anuncio publicitario.
Normalmente, en publicidad, las piezas son más cortas, sí. Pero aquí la dificultad es crear una sensación o articular un sentimiento que sea rápidamente tomado por el espectador, que lo conecte en una época o actitud. Todo tiene que ser más inmediato. También se tiene que decir que cada vez hay más anuncios que tienen un componente cinematográfico real, con una duración larga. Por ejemplo, recuerdo el anuncio de Estrella Damm que llevábamos a los cocineros arriba de la montaña. Pero también he hecho lo jingle de Carglass, aquello de “Carglass cambia, Carglass repara”, con tres según y con un mensaje que tiene que enganchar a la primera. Todo tiene su dificultad.
Todo es difícil, pero dónde disfruta más Dani Trujillo?
Realmente, en todo. Me gusta ir combinando los trabajos. Me gusta entrenar el paladar con nuevos sabores. En publicidad tenemos la suerte de tener muchos encargos mensuales, pero también me gusta mucho trabajar en grandes proyectos de televisión. Puedo hacer una música de jazz y después una de rock, una de cinematográfica o un jingle… Por mí, el más divertido es no tener que hacer el mismo trabajo.
Y como es trabajar un compositor por encargo?
Normalmente, hacemos reuniones con los montadores y con los directores para plantear qué música creen que es la más adecuada o que encajaría mejor. Escuchas el que te dicen y el que te proponen, y con esto creas la música. La visión del director creativo o de la agencia, también de la marca, es lo más importante. Entender bien el que vuelan e intentar hacerlo al máximo de bien.
Antes hablabas del papel del público, tienes algún tipo de feedback?
No, bien es verdad que todos mis proyectos cuando los estoy haciendo son estrictamente confidenciales. Nadie puede ver nada del que estoy haciendo hasta que este no está acabado del todo y se emite. Sea un anuncio o una película. Es un material muy sensible y no podemos enseñarlo hasta que ya es público. Así que mi feedback siempre es a posteriori. Es divertido saber que la música que has creado gusta; cuando un anuncio triunfa, cuando un jingle realmente funciona y acaba dejando de ser tuyo para formar parte del imaginario colectivo, es una experiencia muy guapa. Pero esto puede acabar pasando en el ninguno de muchos y muchos meses después de que lo hayas compuesto.
Cuál es el principal reto que tienes como compositor?
Los clientes. Hay muchos buenos compositores de música que no lo son de audiovisual. Estamos hablando de una especialización en sí misma. Se trata de hacer una música que funcione, que ayude a explicar una historia y crear sensaciones. Y también se puede ser un buen músico de audiovisual y no será de publicidad, porque la cadena de transmisión entre el que vuelan los directivos y el que tiene que ser un anuncio no siempre es fácil de entender, no todo el mundo es capaz de usar un lenguaje visual para explicarte lo que vol. Aquí hay un reto importante, quizás el que más. El buen compositor de publicidad es quien consigue traducir el que el cliente quiere en música.
Te consideras un artista?
La palabra ‘artista’ creo que está sobrevalorada. Yo me considero un artesano, porque al final recibo unas pautas de un cliente, donde me indican qué quieren, o yo mismo las genero en función del que pienso que necesiten, y acabo creando la música que creo que deseen. Es cierto que es una música que no existía antes, pero probablemente tendrá puntos en común con cosas que ya existen. La palabra ‘artista’ me genera mucho respeto.
Y de cara al futuro, alguna cosita que nos puedas avanzar…
Mm… solo puedo decir que haremos uno de los anuncios más importantes de la época navideña, y que tenemos muchas ganas que esté en antena.

