El mes de septiembre del año pasado, la propietaria del restaurante La Revolta, Vanessa Andreu, anunciaba que ponía punto final a aquella aventura. Después de nueve años dando vida a esta antigua casa de estilo modernista en el corazón de Terrassa consideraba que era el momento de dar un paso al lado y buscar un relevo. La voluntad era encontrar algún emprendedor/a que «quiera hacer su propio proyecto», algo muy diferente de lo que era hasta entonces, un restaurante centrado en los alimentos de proximidad y ecológicos, y espacio de encuentro, charlas y talleres de conciencia ecológica y social.
Esta semana, el local de la calle de Volta, en el barrio de Ca n’Aurell, vuelve a sonreír. Ha nacido «·V· Gastrobar», un establecimiento que apuesta por la cocina catalana de proximidad «de calidad, con identidad propia y mucho carácter, elaborada con producto del territorio y respeto por la esencia de la gastronomía catalana. Todo ello, dentro de un edificio modernista centenario que dota la experiencia de encanto, historia y personalidad propia». Como explica su impulsora, la Cruz, la «·V· es una experiencia en el corazón de Terrassa: buen beber, buen comer y momentos para recordar».
El proyecto comienza a caminar
La inauguración ha tenido lugar este jueves, día 29, y el establecimiento se ha llenado de amigos, conocidos y los primeros clientes. Todavía queda mucho trabajo por hacer, por ejemplo, la web donde se explicará bien el proyecto y los platos que se podrán degustar aún se encuentra en construcción, pero a través de las redes sociales ya podemos ver algunos de los entrantes, tapas y delicias para compartir que ofrecen de las manos -y la mente- de la cocinera, Marta. También su apuesta por una «selección de vermuts de alta calidad». Y, cómo no, podemos echar un vistazo a cómo ha quedado el espacio, con el patio interior como uno de sus grandes atractivos.

