Catalunya captura 63,000 jabalíes al año pero aún así se necesitan más medidas de control. El Gobierno catalán ha presentado el diagnóstico actualizado de la situación del jabalí en nuestro país en la primera reunión de la Mesa Estratégica de los Conflictos del Jabalí en Catalunya. En esta se ha puesto de manifiesto que a pesar de que la caza es la herramienta principal de control, «es necesario reforzarla con otras medidas» para detener la sobreabundancia. En la temporada 2024-2025 se apresaron más de 63 mil jabalíes, y a lo largo del año se autorizan cerca de 1,500 actuaciones excepcionales para prevenir daños, con más de 6,000 ejemplares capturados fuera del período ordinario.
Con el objetivo de «mejorar la toma de decisiones públicas, integrar el conocimiento científico y técnico y consensuar actuaciones adaptadas a cada realidad territorial» ha nacido este nuevo órgano que reúne a representantes de las administraciones públicas, el mundo científico, el sector primario, el sector cinegético, las entidades de conservación y protección animal, los gestores de infraestructuras y el mundo local. “Es necesario actuar sobre el conocimiento de las poblaciones, la prevención de los daños, el control de densidades en zonas de riesgo y la mejora de la convivencia en entornos urbanos y periurbanos”, ha afirmado el consejero de Agricultura, Òscar Ordeig.
Más de 3,400 accidentes por culpa del jabalí
Con la Peste Porcina Africana (PPA) se ha constatado que la elevada densidad de los jabalíes en el territorio es un peligro. La población máxima puede llegar a los 180,000 ejemplares, y esto se traduce en daños importantes a los cultivos, riesgos sanitarios, afectaciones a la biodiversidad y un incremento de los accidentes de tráfico: solo en el año 2024 el jabalí ha estado implicado en más de 3,400 accidentes en carreteras y vías ferroviarias.
Por eso, la Mesa tiene como objetivos prioritarios mejorar el conocimiento y el seguimiento de las poblaciones de jabalí; definir objetivos de captura y planes de control poblacional en zonas con alta conflictividad; reforzar las medidas de prevención de daños en el sector agrario, incluyendo ayudas a la protección de los cultivos; impulsar actuaciones específicas en zonas urbanas y de seguridad y en infraestructuras viarias; reducir los riesgos sanitarios mediante la vigilancia y el control de enfermedades; y fomentar la valorización de la carne de caza y la retirada adecuada de los animales capturados.
La Mesa del Jabalí se reunirá de manera ordinaria al menos dos veces al año y tendrá continuidad territorial a través de las mesas de daños de fauna cinegética existentes en las veguerías, que se integrarán como comisiones territoriales.

